AMIGO LUIS (cuarta parte) 1


LOS ÚLTIMOS DÍAS EN GUINEA

Llevaba unos 15 años en el país. Su vida era confortable. Estaba encantado con su profesión. Seguía siendo el médico del pueblo, respetado y querido. Y en la ciudad se movía en los ambientes más solidarios y cultos lo cual le hacía ser incómodo para los mandos del país. Había llegado a ser un “peso pesado” entre la población y sus opiniones contaban entre los guineanos.

Y, sobre todo, Luis quería y era querido por las gentes que allí vivían.

El mejor de sus amigos, un auténtico intelectual y, además, vecino suyo, era la cabeza visible de la oposición al duro dictador que, no obstante, para quedar bien con sus principales protectores, España y EE.UU., simulaba una democracia en la que se podían presentar los partidos que quisieran siempre que cumplieran unas normas estrictas, entre ellas no hacer campañas electorales.

Un día sucedió que a Luis se le estropeó el coche, necesitando uno para ir a hacer sus visitas. Su amigo y vecino se lo dejó. En el maletero llevaba unos carteles con una fotografía suya pidiendo el voto en los próximos comicios.

En un control a Luis le pararon los militares. Tras revisar el coche, tomaron nota de lo que portaba pero como era el querido doctor, el mismo que había les había curado a ellos y a sus familiares cuando había hecho falta y siempre de forma tan humana, le creyeron cuando les habló de su ignorancia sobre los carteles y le dejaron seguir.

Unos días después estando en su clínica le detuvieron y le llevaron a comisaría donde estuvo un par de días. Según me cuenta, los policías que le custodiaban le entretenían y le traían comida casera. “Nunca he comido tan bien en Guinea”, me contó.

El tercer día se personaron nuevos policías acompañados de personal de la embajada española. Estos le comentaron que, gracias a sus gestiones, le iban a sacar del país y le ahorraban 20 años de cárcel. Con compromiso de no retorno.

Luis les dijo que no quería salir del país, que le dejaran allí, que sabía que no podía sufrir más allá de una multa y una prisión menor por unos meses y que eso era preferible a lo que le proponían ya que si salía, sabía que no podría volver.

Además, estaba su familia. Y también los bienes que acumulaba, entre ellos su amada clínica.

Fue inútil. Por la fuerza le llevaron a un avión y le trajeron de vuelta. En Barajas había gente esperándole. Estaban los de la prensa como El País y El Mundo y un pequeño despliegue de TVE.

Los reportajes que hicieron fueron lastimosos y alejados de la realidad. El Gobierno le ha rescatado, anunciaban. Intentó cambiar la versión “oficial” por la auténtica pero no le hicieron caso. Solamente una periodista de El Mundo, especialista en temas de África, a la que le conocía, consiguió incluir un pequeño comentario en un espacio perdido de ese diario.

España había seguido las peticiones del Gobierno de Obiang. Un enemigo interno menos sin necesidad de medidas traumáticas.

 

EL PAÍS DEL COLA CAO

La República de Guinea Ecuatorial, de tamaño algo inferior a la Comunidad Valenciana y con una población estimada de algo más de 1.200.000 habitantes es un país selvático situado en el Golfo de Guinea, en las proximidades del ecuador.

Con grandes riquezas naturales entre las que destaca la industria maderera, la mineral y, sobre todo, el petróleo del que es el tercer mayor productor del área subsahariana, es uno de los países más pobres del mundo, salvo en lo que se refiere a su clase dirigente.

Desde su independencia de España, 12 de octubre de 1968, ha estado gobernada por dos terribles dictadores, Francisco Macías Nguema y su sobrino, el actual mandatario Teodoro Obiang Nguema quien, tras derrocar su tío en un Golpe de Estado, gobierna con mano dura y sin miramientos este pequeño y rico país protegido por aquellos que más intereses económicos tiene en él: España (en internet figuran empresas de los Roig, Montesinos, El Pocero, Villarejo…) y EE.UU. (sobre todo la petrolera Mobil).

Sus supersticiosos habitantes hablan sobre todo en castellano (más del 88% de la población) y son de creencia católica, religión colaboradora con el poder. Un alto porcentaje de su población vive con menos de 1€ al día y se alimenta gracias a la riqueza de la tierra. Mientras tanto, hay impuestos que se ingresan directamente en las cuentas bancarias de sus Ministros.

Su régimen presidencialista celebra “elecciones” cada cuatro años si bien no se le permite a la oposición hacer propaganda electoral y los comicios son totalmente opacos sin prácticamente testigos internacionales ni representantes de otros partidos distintos al oficialista en el proceso y en el recuento.

En las últimas elecciones habidas el partido de Obiang logró la totalidad de los representantes en el Congreso de los Diputados y todos menos uno en el Senado. Este último y otros 16 miembros de su partido fueron poco después detenidos y encarcelados por sus prácticas políticas, “contrarias a los intereses del Estado”.

Pero si triste es la situación con este Dictador “nombrado directamente por el Señor y que solo a él tiene que rendir cuentas”, peor era la política del anterior.

Sus habitantes, además de pobres, son, como digo en varias ocasiones, supersticiosos, bastante inocentes y buena gente aunque incultos. Luis me recalca la bondad de los negros, “los mejores seres de la raza humana hasta que se juntan con los blancos”.

Debo destacar el problema que tienen con la malaria y la falta de medicinas para su tratamiento.

Nota: para quien quiera leer más de este país y su clase dirigente, dejo un enlace con el dictamen de de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. Aunque antiguo, mantiene su vigencia: guineaecuatorial

 

EL GOLPE DE ESTADO Y EL JUICIO AL DICTADOR DEPUESTO

En 1979 la situación del país había llegado a ser totalmente insostenible. Macías, el dictador, desconfiaba de todo el mundo y practicaba los asesinatos y encarcelamientos indiscriminadamente alcanzando incluso a gente de su entorno y confianza. Y esto mientras mantenía el país en la más absoluta pobreza.

Su sobrino, Teodoro Obiang, Vicemistro de Defensa, Comandante del Ejército y Director del terrible presidio de Playa Negra donde iban los altos mando militares rebeldes que conseguían librarse de la pena capital, se enfrentó al dictador.

Por esta oposición, Obiang fue degradado a jardinero de palacio ya que tu tío pensó que esta burla iba a ser suficiente castigo y, además, así se libraba de presiones familiares. Por ser el sobrino predilecto de su esposa se había librado de una pena mayor.

Pero recordemos que Teodoro había sido el mandamás de la Prisión Militar. Y había muchos ex altos mandos encarcelados. Entre ellos destacaban los que habían estudiado con él en la Academia Militar de Zaragoza. Cuando ocurrieron los hechos de su defenestración ya había conversaciones muy avanzadas entre estos militares para dar una asonada, al parecer apoyados por USA y España. Y le ofrecieron a Teodoro el mando futuro si la encabezaba.

Pero en un país bananero las cosas no podían salir perfectas. El Golpe se planificó para el 25 de julio pero por las cosas que suceden en estos sitios, no se pudo llevar a cabo hasta el 3 de agosto.

Según muchas informaciones que se pueden encontrar en internet, el propio día de Santiago desde el Ministerio de Asuntos Exteriores español, que no había sido avisado de dicho retraso, se envió al nuevo Presidente del Gobierno de Guinea Ecuatorial un telegrama felicitándole por la pacífica toma de poder y deseando la rápida celebración de unas elecciones generales.

Sea como fuere, pero siempre por una comunicación externa, Macías fue consciente del peligro inminente que le acechaba y de lo solo que se había quedado. Armó a las personas en las que más confiaba, entre ellas a algunos albañiles y carpinteros del equipo de mantenimiento de Palacio y que no tenían ni idea del funcionamiento del material militar y trató de huir con el máximo de dinero y joyas.

Dado que pensaba que los Aeropuertos estarían vigilados, recurrió a las carreteras y caminos, eligiendo las menos transitadas, para intentar llegar a Gabón donde esperaba conseguir asilo. Montó una pequeña caravana de vehículos con los militares de más confianza y se llevó todo el dinero y las joyas que pudo. En línea con su habitualmente ruin comportamiento, mandó quemar o destruir dinero, divisas, obras de arte y joyas que no podía transportar.

El 3 de agosto se llevó a cabo oficialmente el Golpe de Estado. La noche anterior las emisoras de radio estuvieron emitiendo canciones de la Legión Española. El ejército salió a la búsqueda del dictador depuesto. A los 15 días cayó preso, no sin antes haber perdido por el camino gran parte de su convoy y de lo robado.

El 18 de agosto, por tanto, Macías fue detenido en plena selva y trasladado a Malabo. Un mes después empezó un juicio militar en el destartalado cine Marfil, probablemente el local más grande del país. Las puertas se abrieron al público que siguió la causa que interrumpía constantemente con sus abucheos e insultos. El ex dictador fue metido en una jaula de madera que colgaron del techo dando lugar a una situación esperpéntica. El juicio se convirtió en un vergonzoso espectáculo de masas.

Ante la previsible condena a pena capital, en su última intervención en el juicio, Macías anunció que seguía teniendo grandes capacidades en la práctica de la magia negra y que quien le produjera la muerte y sus familias sufrirían terribles tormentos desde entonces hasta su fallecimiento.

Tras este anuncio y dado lo supersticiosos que eran todos, los golpistas decidieron que además de prometer cuantiosos premios al pelotón de fusilamiento, aumentarían el número de soldados que lo componían y les repartirían armas con munición real o con balas de fogueo sin saber quién tenía unas u otras, como así hicieron. De esta forma, pensaban, el depuesto dictador no sabría quien le había disparado y con ello lograron un número suficiente de soldados dispuestos a actuar.

Teodoro Obiang fue reconocido como líder y demócrata rápidamente por Juan Carlos I y por Adolfo Suarez. EE.UU. tardó algo más debido a las reticencias que tenía sobre el carácter democrático del nuevo mandatario. Pero el peso del petróleo pudo con todo haciendo valer el dicho de que “entre Dios y el dinero, el segundo es el primero”.

A lo largo de los 40 años que Teodoro Obiang lleva en el poder ha demostrado que es digno sucesor de su tío. Está denunciado ante la ONU y ante tribunales internacionales por genocida y Francia llegó a embargar sus bienes en ese país y pidió su extradición. Hace no muchos años, a pesar de ello, Mariano Rajoy, que con ocasión de la celebración de una cumbre política africana, visitó el país, se entrevistó con el dictador en lo que se consideró a nivel internacional como una operación de blanqueo político.

Rajoy en Guinea Ecuatorial

(continuará)

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Una idea sobre “AMIGO LUIS (cuarta parte)

  • Juan Carlos Ruiz de Villa

    Bonito relato Jorge,, vienen muy bien estas descripciones para conocer un poco mejor el mundo que nos rodea. Gracias y espero que tanto tu como tu falimilia esteis todos muy bien.