NUMANCIA CONTRA ROMA 2


Por Pedro Escalante

Una figura consagrada en el imaginario de Occidente es la de “defensa numantina”.161326

Dado que en la proyectada ruta de los poetas, visitaremos las ruinas de lo que fue aquel poblado celta, a siete kilómetros de Soria, queremos remover la historia de esta antigua y destruida ciudad de los arévacos. La república romana tras 20 años de cerco, cuando entró en Numancia no dejó piedra sobre piedra y vendió como esclavos a los poquísimos supervivientes de aquella resistencia desigual.

Dos civilizaciones (la del senado y pueblo romanos, por una parte, y la cultura celta, por otra) se disputaron la forma de organizar la sociedad: grandes coaliciones internacionales o tribus amigas y/o enemigas según circunstancias. Al final, lo vemos en nuestro días, ha prevalecido la supra organización social, en que unos pocos dirigen la masa según sus intereses.

Numancia pasa a la historia al enfrentarse al poder de la república romana, que no olvida la más implacable destrucción de todo lo que somete a la fuerza.

Una idea de cómo era el mundo en la península antes de que la conquistaran y civilizaran los romanos, nos la da la vida del líder Viriato, que en la abrupta sierra de la Estrella (Portugal), -a la que nos llevaron Berni y Tomás en una excursión muy bien organizada-, dirigía una de las muchas tribus iberas.

La muerte de Viriato, a manos de sus colaboradores ha dado también lugar a una frase repetida en nuestro léxico. El “Roma no paga a traidores” fue la repuesta a la petición de recompensa por parte de los asesinos de Viriato (los romanos le habían nombrado “amicus populi romani”, pero le preferían muerto)

En la península preromana y sobre todo en la dura “Serra da Estrela” el cultivo era imposible, sus habitantes solían bajar periódicamente a la fecunda vega del Guadalquivir (Betis) para saquear lo que el trabajo y la tierra facilitaban a las tribus más favorecidas. Pero en una de esas incursiones, los lusitanos se encontraron con los romanos, dispuestos a defender  un nuevo orden.

La fuerza y la astucia eran los instrumentos de Roma para aplastar a sus enemigos. Ofrecieron tierras a los belicosos montañeses y les pasaron a cuchillo cuando fueron a reclamarlas. De la matanza se salvó Viriato  que juró “odio eterno a los romanos” (no fue el único). Publicitó sus victorias y convenció a los hispanos que Roma no era invencible.

Los numantinos probaron la fortaleza de los romanos y lo pagaron con el suicidio colectivo,  algo mejor que caer en manos de los que veían al vencido como algo despreciable a eliminar. Publio Cornelio Escipión Emiliano, el africano, el numantino, aplicó a esta pequeña ciudad el mismo método de destrucción total que había aplicado a Cartago, ciudad floreciente de los antiguos fenicios.

Numancia es ahora un símbolo de desesperación y de lucha, en la cabecera del Duero, y merece una visita cultural, ya que forma parte de la historia y de la leyenda.

RESEÑA BIBLIOGRÁFICANumanciaLibro

NUMANCIA (2004) de José Luis Corral (profesor de Historia Medieval en la Universidad de Zaragoza) es una “novela histórica”, en que, apoyado el autor en sus conocimientos históricos, construye un relato que no desentona con la  leyenda que se ha ido forjando sobre este desigual encuentro entre romanos y numantinos.

ISBN: 978-84-350-6046-2

576 páginas

Comentario: La de Numancia es una historia colectiva, la de un pueblo que se enfrenta en clara posición de desigualdad al poderoso ejército romano, pero José Luis Corral otorga el protagonismo a Aravacos, un joven que sirve en el ejéricito, lo que le lleva a Roma, para luego acabar encabezando la resistencia contra la invasión imperial. De esta forma el autor nos muestra una amplia imagen del mundo mediterráneo en ese momento, con especial atención a la organización política y militar, las costumbres y la vida cotidiana, poniendo en evidencia el contraste y las diferencias entre Roma e Hispania.
Para los aficionados a la novela histórica, el nombre de Corral es garantía de fidelidad histórica, pero además es un novela llena de acción y aventuras.

 

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

2 ideas sobre “NUMANCIA CONTRA ROMA

  • Jorge Ibor

    Pedro: primero agradecerte estos artículos de alto nivel cultural. Nos enriquecen a todos.

    Un apunte mío: dentro de la novela histórica veo varios tipos de escritores. Los entretenidos y menos fieles, Ken Follet y el que creo magnífico autor Santiago Posteguillo e, incluso Ramón J. Sender, los más historiadores como William Creíg y otros que fijando como objetivo principal la historia la apoyan en relatos humanos que ayudan lo narrado ambientando la novela, como es el caso de José luis Corral.

    Si hacemos la esperada excursión espero que visitemos Numancia.

  • Pedro Escalante Garay

    Gracias Jorge por tu ilustrado comentario y gracias por el libro sobre Numancia, que aún no te he devuelto.
    La historia sirve para reflexionar sobre muchas cosas. En este caso sobre la violencia, la crueldad y el terror.
    Cuando los numantinos, desesperados, pidieron ayuda a las ciudades vecinas, de su misma tribu de arévacos (a Uxama, actual Burgo de Osma; a Termancia, actual Termes y a Lutia, actual Cantalucía en Soria) solamente la ciudad más pequeña, Lutia, accedió a debatir en el senado el problema numantino. Los jóvenes apoyaron la ayuda y los viejos hacer caso a los romanos. Ganaron los jóvenes por tres votos. Cuando llegó Publio a Lutia con sus soldados mandó le trajeran 400 jóvenes a los que ordenó cortar la mano derecha, inútiles para la guerra y para la paz.
    Esto sucedía poco antes de que los numantinos se comieran los unos (los más fuertes) a los otros (los más débiles).
    Un siglo más tarde Roma estableció en Hispania la «pax romana».