Excursión de invierno: Tolosa, Idiazábal, Zerain, Segura 1


Nuevamente Jorge me pidió que hiciera un breve resumen de lo acontecido por tierras guiputxis el pasado jueves 20 de febrero.

De entrada el día fue asoleadamente brillante, algo fresco, parecía que lo habían programado para nosotros haciendo rogativas al titular de la climatología, que no se sabe quién es.

He buscado en la lista de patronazgos y me salen Santa Rita, la de las tormentas, Santa Bárbara, de mineros y artilleros y hasta me he encontrado con el de los borrachos San Gria, pero nada para los meteorólogos.

Comprobadas las oportunas tarjeras de embarque y pasar los rigurosos controles anti-senectud partimos con puntualidad germánica – 9 de la mañana – en dos lustrosos autobuses cuasi al completo, con algunas bajas por unas vulgares gripes, nada de corona virus ni parecido.

Viaje agradable salvo la pequeña retención en el túnel de Areito por las obras de desescombro del desgraciado accidente del vertedero. Pudimos ver algunos trabajadores en las tareas de desescombro. Buena ruta hacia Bergara Pasamos por los nuevos túneles de Descarga y en hora y media escasa nos presentamos en Tolosa

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La Villa estaba acicalada con banderas, colgaduras y reposteros con profusión de coloridos dibujos. Incluso lafachada de comisaria de la Ertzaintza estaba engalanada.

Nos esperaba un guía para cada autobús, el nuestro curiosamente se llamaba “Braian”, Brian dirían otros, y muy amenamente nos puso en detalles históricos y pequeñas anécdotas villanas.

Empezamos por el mercado “del Tinglado” construido extramuros sobre el rio Oria, dadas las limitaciones de espacio interior que tenía antaño la localidad. Bajo el mismo y a través de lucernarios en el solado, apreciamos los restos de cimentación de la muralla que cercaba y defendía la Villa. Vimos una de las arcos-puertas que antaño la cerraban.

Nos documentó sobre la importancia de la localidad. Fue capital de la Provincia dado que era un punto de comunicación entre Navarra y otros puertos del Cantábrico teniendo un pasado histórico importante. Durante muchos años se benefició de numerosos privilegios y fueros, que no tenía Donosti, que tan solo era una aldea pesquera hasta que llego la Reina a pasar los veranos y claro había que encumbrarla, dándole la capitalidad. Vamos están un poco quemados con los Ñoñostiarras. Igualmente nos recordó que Tolosa fue una de las más proclives al Carlismo.

Entre otras curiosidades, la plaza de toros, de principios del siglo XX es de las pocas que mantienen festejos anualmente.

Nos acompañó hasta el Museo del Títere en la plaza de Euskal-Herria y junto a este, el Hotel Bide-Bide donde nos esperaban para reconfortarnos con un generoso amaiketako: cafecito, tortillas, pastelería, croquetas, muy hospitalario dada la fresca mañana.

Mencionó una de las especialidades de la zona, la alubia tolosana que es “anothergausa” y donde se puede degustar. Que se caracteriza por ser totalmente negra y sin pintas. No requiere remojo anterior y hay que cocerla suavemente sin fuerte hervor para que no se rompa. De las chuletas hablaremos otro día que nos lleven.

Aprovechamos para comprar los famosos cigarrillos, tejas y xaxus, si bien he de declarar fervientemente que son mucho mejores los de la Deustoarra California

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A las 12 chupinazo y a saltar. La gente joven en la plaza del Ayuntamiento muy animada. El Chupinero no acertaba a darle fuego pero al final salió el cohete que anunciaba los carnavales “iñauteriak”. Saltos, brincos y comparsas pasacalles entre los másjóvenes. Los Karrakas pasando envidia nos fuimos a los autobuses.

Puntuales tanto el transporte como pasajeros nos acercamos a Idiazab a la quesería Aranburu donde nos esperaba para enseñarnos como se elaboran los distintos quesos.

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Vimos todo el proceso desde el ordeño, calentar la leche sin pasteurizar, cuajo y sal corte, moldeado, prensado, secado, maduración etc. todo ello en cubas de acero inoxidable con exquisita limpieza. Nos enseñaron a catar y degustar los quesos, observando su color, aroma, textura y sabor al paladar. Vamos una gran experiencia para los neófitos.

Tienen 1.200 ovejas y elaboran quesos durante 10 meses. Se necesitan cerca de siete litros de leche pura de oveja cruda sin pasteurizar para elaborar un kilo de queso debidamente madurado.

Hasta hace unos pocos años, parte de los pastos, eran propiedad de la familia Aranburu, de Segura, madre de un compañero nuestro. La quesería, si bien tienen el mismo apellido, no tienen relación de parentesco próximo con este.

Después de hacer acopio de quesos nos dirigimos a Zerain, a la sidrería Ohiarte donde nos esperaban.

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Sentados, como debe ser, nada de pie como en otras. Degustamos la rica y fresca sidra y nos metimos un pinchito de chistorra de detalle, seguido de una jugosísima tortilla de bacalao, muy valiente (con muchos huevos), rematando con un taco de bacalao con tomate y pimiento, y chuleta troceada. Postres a base de queso, por supuesto Idiazabal, dulce de membrillo, nueces y terminando con café y chupitos.

Todo muy bueno, abundante y muy bien servido.

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Una vez generosamente confortados y satisfechos, nos dedicamos a entonar algunas bilbainadas brindando por Ángela, Araceli y Jorge que tan escrupulosamente habían preparado la ocasión.

Seguidamente a Segura. Localidad muy próxima, donde nos esperaba una guía para descubrirnos la dignidad de la Villa, fundadatolosa9 por Alfonso X el Sabio y que dada la estratégica ubicación con una pequeña elevación sobre el terreno y cerca del Oria, la hacían notablemente importante. El casco medieval, tipo almendra, con calles cuasi paralelas atravesadas por cantones o callejones.

 

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Accedimos a la Parroquia de la Asunción, Monumento HistóricoArtístico, Gótica con un riquísimo retablo Churrigueresco, No recuerdo una iglesia con pilares tan esbeltos. Muy interesante. La lámpara o araña central es espectacular y se dice que estaba destinada a la catedral de Lyon pero que por error en su traslado se quedó en Segura. Hay unas curiosas inscripciones en la fachada que dice “La maldición de la madre abrasa y destruye de raíz hijos y casa” y otra que dice “En la casa del que Jura no faltara desventura”.

 

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Por cierto el gentilicio de los nacidos es de vecinos de seguranos o segurarras pero más bien se le conoce por “comesopas” o “zopajaleak”

Tiene varias fiestas y tradiciones y destacan las de Semana Santa que es uno de los pocos lugares guipuchis donde se celebran procesiones y otra es la de San Nicolás. En esta, se nombra a un niño o niña local como obispo, y ataviado de tal guisa, va con todos los niños del pueblo cantando una canción mientras desde los balcones les tiran caramelos.

Ya anocheciendo nos fuimos a los autobuses y medio dormitando porque el día fue muy intenso y ya la categoría de clase pasiva no perdona, retornamos a nuestro bochito puntualmente, a las 8 de la tarde´.

Hemos de dar las gracias a los gestores que se desviven por hacerlo todo correcto. EXCELENTE excursión, ni en el cole nos llevaban tan bien y a tan BUEN PRECIO !!!!!!!!!!!!! DE JUBILETAS!!!!!!!!!!!!!.

AINDU ETA AGUR GUZTIAK!!!

Jose Ignacio Segovia


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Una idea sobre “Excursión de invierno: Tolosa, Idiazábal, Zerain, Segura

  • La organización.

    Gracias por las crónicas. Hay alguien más a quien citar: Amaia Zubeldia de Sagardoa. Magnífico trabajo el que realiza como soporte.

    Gracias también a todas y a todos los participantes. Con 119 inscritos (113 asistentes) es necesaria una gran colaboración y un gran ambiente.

    Y gracias José Ignacio y José por vuestras amenas y atinadas colaboraciones.

    Intentaremos mejorar, siempre.