“susedidos” de la excursión a ELORRIO 1


 

¡Aupa “laguntxus”!.

Antes de narraros los “susedidos” de la excursión a ELORRIO, me voy a permitir recordaros algunas cosillas que, a mi entender, creo son de interés y, sospecho, poco conocidas “por la vasca”…

ELORRIO es una localidad fundada un poco más tarde que Bilbao y en el que destacan cantidad de palacios y palacetes de un gusto exquisito.

Mucho antes de su fundación ya debía haber bastantes “boronos” por la zona, tal como lo demuestran los abundantes sepulcros y estelas funerarias de la NECRÓPOLIS DE ARGIÑETA (siglos IX y X, por lo que parece).

Sorprende que su río principal, el ZUMELEGUI, y sus afluentes Intxorta, Larrarte, Mendraka, etc…, una vez de juntarse en Atxondo con el río Arrázola, dan origen al gran río IBAIZABAL, sí, ese que desemboca en el Cantábrico (y no el Nervión que nace en Burgos y muere en Basauri, siendo un afluente más del Ibaizabal…).

Aspectos de especial interés para nuestra excursión fueron su “casco viejo”, la Basílica de la Purísima Concepción, en la que reposan los restos de nuestro Balendin de Berriotxoa, y la sede oficial con los almacenes generales de EROSKI.

Finalmente como curiosidad, indicaros que Bizkaia era la única provincia que no tenía ningún/a “Sant@”, hasta que en 1988 llegó San Balendin, siendo aún hoy en día el único santo provincial. Pero no creáis que no ha habido más bizkain@s buen@s. Tenemos 6 beat@s más, y, a pesar de ello, seguimos a la cola del pelotón nacional con años/luz de desventaja sobre el siguiente, entre otras cosas porque la mayoría de las canonizaciones han sido de personas caídas en la “bronca del 36”, y todas, absolutamente todas han sido de gente caída en el bando que ya suponéis. ¡Ninguna “del otro lado”!. Está claro que hemos sido malos y que seguimos siéndolo a los ojos de Rouco Varela, Blázquez, etc…, y que será difícil que bizkain@s tengan cabida en la Pza. San Pedro allá en Vaticano.

Deciros que son 5 beatas (Rafaela de Ybarra entre ellas) y un beato los que están en “lista de espera”.

Mención especial merece una persona que conocí personalmente al igual que much@s bizkain@s de cierta edad, sobre todo si habéis vivido en Deusto. Me refiero a AITA PATXI. Pasionista, nacido en Arrieta, falleció en Deusto hace unos 40 años. Está justo en la antesala de la beatificación (dicen que está al caer), y, por lo que parece, SERÍA EL PRIMER REPUBLICANO EN SER BEATIFICADO. Está claro quiénes eran y siguen siendo los buenos y los malos.

Bueno, y ahora, la excursión.

Como siempre, la salida fue a las 9 con total puntualidad. El último, eso sí, nuestro Ramontxu Rodríguez, llegó “por los pelos”…

Llegamos a las instalaciones de EROSKI y allí nos esperaba nuestro “compi” Juanmari Lersundi que ejerció a lo largo de todo el día de “cicerone”, “guía turístico”, “maitre y restaurador”, “historiador” y de todo lo que se os ocurra.

En lo relativo a la visita a EROSKI decir que las instalaciones están estructuradas en 2 partes. Por un lado está, digamos, la parte correspondiente a la SEDE CENTRAL OFICIAL con unos 1.000 empleados y que, evidentemente, no visitamos.

Por otro, están las instalaciones con los ALMACENES GENERALES, con unos 400 empleados, cuyas funciones principales son, como bien supondréis, la recepción de los productos, su control, selección, ordenación y almacenaje codificado, para posteriormente desalmacenarlos para la distribución final a parte de su red de ventas (cornisa cantábrica y provincias limítrofes, llegando hasta Aragón,  y Rioja).

Además, disponen de instalaciones adicionales que por el volumen manejado consideran que han de tratarlos de forma separada a la del almacenaje propiamente dicha. Por un lado se trata de la recogida de papeles, cartones y los “palés”. Y por otro, las “devoluciones” de los artículos deteriorados o no vendidos por su red. En este sentido, significar que EROSKI participa muy activamente y de forma muy significativa con diversas ONG´s y BANCOS DE ALIMENTOS. No me atreví a preguntar pero intuyo que la “porrada de kilos” regalados por EROSKI ha de ser espectacular.

En cuanto a las instalaciones y teniendo en cuenta que sus inicios fueron allá por 1969, pues da la impresión de que la construcción de sus distintos edificios así como el de sus contenidos están distribuidos de un forma un tanto anárquica, fruto de ir ampliando el complejo “a cachos” periódicamente, tanto en sentido horizontal como en vertical.

En cuanto a lo que propiamente el “curro”, significar lo siguiente:

* Muy pocos aperadores (fundamentalmente con “fenweek” para la descarga de los camiones que proveen a EROSKI)

* Mecanización casi total

* Daba la impresión de una actividad muy fuerte

* Muy limpio, aunque bastante ruidoso (lógico)

Y lo que más me impactó fueron los almacenes propiamente dichos. Tienen 3 y calculé que el mayor de ellos tendría del orden de 120 metros de largo, unos 100 de ancho y unos 20/30 de alto. Me pareció que estaba viendo la escena final de “EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA” (Indiana Jones), cuando almacenan al “arca” en aquel hangar.

Bueno. Y ahí acabó la visita, por lo que ya saqué la bolsa de plástico de EROSKI (reforzada por si el peso…), para prepararme “AL SAQUEO” y va la chavala que nos acompañó en la visita y nos cuenta que el día anterior, en otra visita similar a la nuestra, pero de los distintos equipos de rugby del ORDIZIA y los remeros de HONDARRIBIA, destrozaron los anaqueles, estantes y todo lo que había, provocando, incluso, un pequeño incendio, y que iban a tardar un par de días en volver a acondicionar el local, por lo que nos quedamos a 2 velas…, con el consiguiente cabreo de la gente más todo lo que tuve que aguantar, como si yo fuera el responsable del dasaguisado…

Yo, a título personal, dirigí al día siguiente una carta al Consejero Delegado de EROSKI agradeciéndole las atenciones recibidas en la visita, pero también expresándole “mi disgusto” por el inesperado final que tuvimos. 3 ó 4 días más tarde recibí su atenta y educada respuesta, y, ¡oh sorpresa!, acompañada de una cesta de “dios te ampare”. Pernil, marisko, caviar, angulas, etc…, ¡y qué bebercios!…, además de una invitación personal para 2 personas para comer el día que quisiera en el comedor VIP que tienen en las propias instalaciones de ELORRIO. Les avisé si podía ser el pasado día 6, martes, y me dijeron que encantados por lo que en la fecha indicada allí me presenté con mi “mandakari”. ¡Buah!. ¡Qué os puedo contar!. Y de postre, ¡apoteosis final!. El coche medio lleno de qué sé yo con qué historias, porque fijaros que aún estoy descargando de todas las cosas que voy encontrando. En fin. Una ricura de gente…

Bueno. Al final ya dejamos las instalaciones y nos dirigimos a Elorrio para visitar su inmenso patrimonio histórico-cultural.

Como ya sabéis, no soy muy amigo de las piedras antiguas ni de viejas historias, por lo que hasta la hora de la “manduka” nos inventamos un precioso recorrido por toda la parte antigua e, incluso, por la parte menos vieja, en un claro homenaje a la gastronomía local y sus “bebercios”. Degustamos txorizos (a la brasa, al txakolí y a la sidra…), odolostes (de puerro unos y de arroz otros…), tortillas variadas, inmensos e inacabables platos de surtidos ibéricos (lomo, saltxitxón, txorizo, jamón, cabeza de jabalí, etc..), junto a tablas de quesos insuperables y banderillas de todo tipo. En cuanto a los “afrodisíacos”, no faltaron vermuts, txakolís, agüitas, mostos, ruedas, crianzas, y, por supuesto, los clásicos txikitos a 45 “centimillos de euro”, igual igual que los que tomamos en el Liam Chan Po tomatero (léase Luzarra, Ramón y Cajal con sus aledaños…)…

En resumidas cuentas, tras el periplo “txikiteril”, allí que nos presentamos en el txoko de Juanmari, Txoko ALKARTU. Tras ser recibidos con todo el calor y cariño imaginables (aurresku de honor, txistus, tamboriles y “errebombillos” con alarde incluido), pasamos directamente a dar buena cuenta de la alubiada que nos esperaba. Juanmari  ejerció de “maitre”, mientras todos los componentes de su cuadrilla elorriotarra ejercieron de camareros (sinceros recuerdos para Sandokán, Txirri, Zapatocorto, Mandanga, Kuloinquieto, Matarratas y otros que no me acuerdo).

El menú, como ya hemos dicho, ALUBIADA, pero alubiada de verdad.

De salida, a diferencia por ejemplo de la de Balmaseda, en la que inicialmente sirven las alubias “viudas”, en esta ocasión no. Estaban mezcladas con trozos muy menudos de “todos los sacramentos”, lo que hacía que el plato ganara en  gusto, sabor y contundencia.

Junto a las perolas con alubias, interminables bandejas de “sacramentos” se vaciaban a la misma velocidad que las reponían. Yo probé txorizo, odoloste, costilla, tocino y no sé qué cosas más, sin olvidar la berza con su refrito de ajos. ¡Una pasada!…, porque, además, tuvieron la sutileza de irlas sirviendo con la profesionalidad de un 5 estrellas, con lo que consiguieron que todo estuviera calentito, en su punto y jugoso a más no poder…

De postre tuvimos tostadas de pan y de crema, acompañadas de natilla y helado, complemento ideal para “bajar” las alubias.

Finalmente, los cafés, copas, txanpán, gin-tonic´s, etc…, ayudaron a dar por finalizada la parte gastronómica, sin olvidar las “cantas” y alegres “biribilketas” que hubo para el regocijo general de todos…

Quiero hacer una mención al txakolí que nos sirvieron en la comida (y también en el periplo “txikiteril”). Se trata del Txakolí MENDRAKA, producido y elaborado en el propio Elorrio. Es un txakoli de primera. Os lo aseguro, por lo que si alguien estuviera interesad@ podéis dirigiros a la Asociación de Jubilados o a mí, que ya os pondríamos en contacto con  Juanmari Lersundi.

Tras la comida, visita a la Basílica de la Purísima Concepción (pegadita al Txoko), y, allí,  Javi Campo tuvo el detalle de darnos una lección magistral, centrándose, fundamentalmente, en las características del magnífico órgano que preside el coro, al que, incluso, se atrevió a arrancarle un conocido “allegro andante”…

Finalmente, y tras un día movidito e inolvidable, al autobús y para casita, no sin recordaros un par de “cosillas” finales.

Por un lado, al de 20 minutos de arrancar el autobús, ¡no te “fa”!, allí que desde las ventanas del “autopullman” volvemos a divisar la estructura de las instalaciones de EROSKI (recordad que a los 20 minutos desde la salida de Elorrio podíamos estar en Amorebieta o más cerca, incluso…). Va, y el guiador/autobusero nos para al lado de la ermita de los 2 hermanos mártires “calagurritanos” que hicieron el camino de Santiago por la inhóspita Bizkaia allá por el 684 (demostrado con el “carbono 14” e informaciones “in situ”, sobre el terreno, de Jose Larma). Eran San Bebercio y San Apapucio (no eran Cosme y Damián), y allí que aparecen “mauri y maguregui”. ¡Os podéis imaginar el susto de ambos! y ¡el nuestro!. No eran ni Bebercio ni Apapucio, ni Cosme ni Damián y ni siquiera Larma. Va y se presentan Juanmari Lersundi y Ramón Rodríguez. Yo, lo primero que pensé es que nos habíamos ido sin pagar y que Ramón había denunciado en el cuartelillo de la “guardia siví” el latrocinio y que Juanmari venía con alguna escopeta de los “errebombillos” a detenernos. ¡Craso error por mi parte!. ¡Qué va!. Cuando le ví a  Juanmari, como “leader” y lugareño, casi disculpándose del asunto, entonando el “txapeldunes, txapeldunes, ohé, ohé, ohé…” y el que venía “más atrasau o retrasau”, Ramón, sí, ése, el de última hora de la mañana a la hora de la salida, que, por lo que parece, y según declaraciones de Juanmari, creyó que ligó con alguna txabala del Anboto (léase sorgiña edo lamia, o incluso con nuestra querida y amada Mari…), pues debió perder algún sentido básico (tiempo, lugar y razón, cuando menos, o, sospechosamente, por lo que hemos sabido de l@s lugareñ@s, en una primera aproximación al Anboto hay que andar con ojo y, sobre todo, !kontuz con el botijo!…). Total que Ramón quería quedarse a dormir en alguna de las cuevas de la zona por si sonaba la flauta, pero el bueno de Juanmari, en una clara intervención con su buen hacer, saber y experiencia, le convenció de que era mejor volver “en el bus social” y no ir en el Bizkaibus o en taxis y que lo de hacer sonar el “txiflo” lo dejara para otros parajes y pájar@s más adecuad@s… 

Después de lo pasado, tuvo que venir Dick Turpin…, en clara alusión a lo que nos esperaba en el vehículo de vuelta, “trincado a cal y canto”, en un viaje de una hora, más o menos, hasta llegar a nuestro destino bilbaíno, habida cuenta de nuestro botín estomacal de “alubias, berza, tropiezos, sales, dulces, tragos, etc…”.

Tod@s sabemos qué suele pasar en estas ocasiones… 

Pues, ¡os jodéis!, envidios@s. Porque el bueno de Dick Turpin nos lo vaticinó con su clásico ¡mas no importa!, en una clara alusión al placentero recorrido de vuelta. No hubo ni “txukarras”, ni “nada de música”, ni “pedorretas”, ni “olor why lord”, ni “nada de entonar por lo bajines”, tampoco se puso rojo ni morau nadie “aguantando el tirón”, aunque, eso sí, quizá hubo algún missil de corto alcance que, en mi opinión, ni explotó…

En definitiva, otra jornada más “de cine”, y quedamos a la espera de la siguiente, que, ojalá, fuera Lekittio u Ondarru (no en el mismo día…) y que Ramón y yo, estoy seguro, agradeceríamos…

 

Eskerrik asko danori eta ikusikogara urrengoan…


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Una idea sobre ““susedidos” de la excursión a ELORRIO

  • ELIAS

    Como siempre, eres el “puto amo”, Periko. Nuestro bilbaino D. Miguel estaría orgullosísimo de haberte conocido. Habríais hecho unas migas de tres pares. Mis más sinceras felicitaciones por tus comentarios y una verdadera pena no haber asistido a la excursión (y por supuesto no haberos acompañado a tí y a tu mandakari en el almuerzo con el que fuísteis agasajados en días posteriores).
    Un abrazo, txapeldun