consejos médicos 4


Continuamos con la publicación de una serie de artículos con consejos relacionados con la salud que nos ha proporcionado Santiago Otaduy Bengoa, médico de familia.
Iremos publicando estos artículos semanalmente en esta página y esperamos que sirvan para que “os cuidéis” mejor, si cabe.
Pincha encima de cada artículo para desplegar su contenido.

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4 ideas sobre “consejos médicos

  • MAITE BILBAO

    El artículo, en sí, está muy bien; pero cuando pasamos a la práctica, tras la denuncia, la Empresa “no sé por qué” se suele poner de parte del acosador/a. Es más: el jefe/a del acosador/a, una vez enterado/a del escrito, se entrevista primero, no con el/la empleado/a que ha enviado al escrito, sino con el acosador/a; así, cuando llega el momento de hablar con la persona objeto del “mobbing” puede llegar a decirle cosas como…: “acabo de hablar con fulano/a y parece evidente que no podéis trabajar en el mismo Departamento. Y yo, por supuesto, antes de mover a fulano/a, prefiero moverte a tí.”. Y continúa: “Así que piensa si te merece cambiar de “destino” o “adoptar otra actitud que haga más llevadera la convivencia”. Es en ese momento cuando se le funden todos los plomos al acosado/a y piensa: “Muchas medidas sobre el papel para luchar contra el mobbing, mucha retórica, muchas campañas… para qué?” Para que la jerarquía se imponga y siga regodeándose revolviendo en la mierda a su víctima. El día que exista en las Empresas un Departamento “ecuánime, neutral y justo” al que se pueda acudir sin recelo ni miedo, donde se pueda denunciar lo que está ocurriendo (recordemos que se busca la anulación de la dignidad,) entonces sí que se habrá dado un gran paso en la valoración de los trabajadores/as como personas a respetar. Mientras tanto: “Parole, parole, parole….”

  • Santiago Otaduy

    Hola Maite

    Soy el autor del artículo y ya sé que es más fácil predicar que dar trigo, pero no es lo mismo sufrir una situación sin saber cómo reaccionar que tener unas pautas, aunque sean difíciles de seguir.

    Escribí este artículo por una serie de casos de Mobbing que tuve en mi consulta. No les fue mal y en algún caso muy bien.

    En el ejemplo que pones te diría que cuando el jefe te diga que ha hablado con tu acosador, le expliques tu versión de los hechos y, si lo único que te propone es que debes cambiar de actitud, lo inteligente es decirle que vas a cambiar de actitud.

    Y no mentirás porque de aquí en adelante no te enfrentarás directamente con tu acosador sino que le seguirás la corriente, de boquita, pero no de hechos. El acosador disfruta haciendo sufrir y si tú no te alteras cuando te reconviene y le das la razón, de vez en cuando, no se nos vaya a mosquear, bajará la intensidad y el ritmo del acoso. Si no te cabrea buscará alguna otra víctima más propiciatoria.

    Todo esto sin alterar tu estado de ánimo y no poniendo más carga sobre ti que la que ponga él. Y cuando salgas del trabajo te olvidas de todo. La desconexión mental debe ser automática desde el momento en que estás recogiendo las cosas en tu puesto de trabajo, para irte a casa. Y debe seguir hasta que estés dentro de tu puesto el día siguiente. Cuando vayas a trabajar tienes que ir como si vas de compras, tranquila, tiempo tendrás de alterarte. Si vas ya estresada, el más pequeño contratiempo te va a parecer insuperable y todo suma, así que según vaya pasando la jornada te vas a ir alterando más. No añadas agobio propio al que te da tu jefe. Sólo con eso será más llevadera tu situación.