Hablemos de coleccionismo


Recientemente un miembro de la junta directiva de la asociación me animaba a escribir unas líneas sobre este asunto para publicarlas en la revista de la asociación, con el ánimo de entretener a las personas que la leen y me he decidido a hacerlo sin pretender crear cátedra, puesto que habrá más personas asociadas, con mucho mejor criterio que el mío, que puedan aportar sus conocimientos en este campo.

Para l@s coleccionistas esta afición pudo comenzar con motivo de realizar su primer viaje y para tener un recuerdo compramos un objeto (insignia, búho, dedal, etc.) que luego repetimos reiteradamente en cada uno de los siguientes viajes que realizamos o bien porque algún familiar después de realizar su viaje nos trajo como recuerdo alguno de esos objetos, y la acumulación de tantos supuso el inicio de una colección.

Pudo empezar también porque al desarrollar nuestro trabajo en una entidad financiera comenzamos a coleccionar billetes y monedas al uso. Recuerdo el susto que me dieron cuando me realizaron una investigación en la oficina, a cuenta de que aprovechaba,- eso sí, sin ningún perjuicio para la entidad ni ningún beneficio lucrativo para mi persona-, el cambio de moneda extranjera para aumentar mi colección de billetes de diferentes países.

En mi caso mi afición creo que comenzó cuando comprábamos aquellas tabletas de chocolate Zahor, que incluían unos cromos con los que se completaba un álbum que te permitía cambiarlo por un balón de futbol. Balón que por su calidad, no duraba mucho y que hizo que en el tiempo pudiéramos completar varios álbumes.

Esta afición continuó con las colecciones de cromos de los equipos de futbol de la liga que año tras año suponían un esfuerzo porque salían de la paga que recibías y que luego tú tenías que rentabilizar con tus habilidades para el intercambio con otros amigos.

Pues bien, por unos motivos u otros, creo que, con mucha probabilidad, muchas de las personas que componemos la asociación, somos coleccionistas. Y ¿porque lo supongo?, porque el coleccionismo aporta felicidad. Y no solo lo digo yo, también lo hace Arturo Pérez Reverte en un artículo publicado en el Semanal, que quiero compartir  con todas las personas asociadas: Coleccionar felicidad.

Por ello, yo también creo que somos unos seres afortunados. Y como ser afortunado que creo que soy, quiero compartir con vosotros un decálogo del coleccionismo que recogí en Internet y creo que es muy interesante.

Decálogo del Buen Coleccionista

1- AMAR LO QUE UNO COLECCIONA:
Es el comienzo básico de un coleccionista. No buscar un valor económico.- Además, cuando uno compra lo que le gusta podrán engañarlo con el precio, pero en cuanto a la belleza y el gusto, el engaño será imposible.

2- ESPECIALIZARSE:
No se puede coleccionar «de todo”. Muchas veces vemos en las subastas de antigüedades a personas adineradas que compran compulsivamente, sin saber muchas veces lo que compran. Hay que especializarse en algo, de otra forma nunca se podrá tener una colección importante de algo ni saber todo sobre un tema.

3- CONOCER EL TEMA:
Desde el comienzo, conviene saber algo sobre el tema para evitar errores y engaños. Con el paso del tiempo y a medida que incrementa su colección, el coleccionista  se transformará en un auténtico experto en la materia.-

4- CONTAR CON EL ESPACIO ADECUADO:
Sin o contamos con el espacio adecuado, no podemos coleccionar objetos de gran tamaño. Debemos contar con el espacio necesario para organizar y seleccionar nuestra colección.-

5- POSEER MEDIOS ECONÓMICOS:
Tener los recursos suficientes de acuerdo a lo que coleccionamos y buscamos, una vez que nos ha atrapado la vorágine del coleccionismo deseamos las piezas cuando las encontramos y no escatimamos esfuerzo en que sean nuestras.

6- APRENDER Y DOCUMENTARSE:
Lograr conocer mucho sobre el tema, preguntando a otros colegas y tratando de documentarnos con libros y escritos aunque aún son muy escasos.

7- INTERESARSE POR EL TEMA:
Es imprescindible reforzar la regla anterior asistiendo a las ferias y exposiciones que se realizan a lo largo del año y visitar tiendas y galerías. Un buen coleccionista debe frecuentarlas, interesarse por sus piezas, preguntar, atender y asistir a subastas para conocer de primera mano los precios en que se rematan las piezas.

8- FORMAR PARTE DE ALGÚN CLUB DE COLECCIONISTAS:
Hay que fomentar su creación pues de esta interactividad se aprende día a día.

9.- SELECCIONAR Y CLASIFICAR:
No debemos acopiar objetos, debemos clasificarlos y estudiarlos conociendo hasta el último detalle de ellos, para saber así qué lugar ocuparán en nuestra colección.

10- EXPONER Y COMPARTIR:
Uno de los principales orgullos de un coleccionista es «mostrar» su colección, busquemos un lugar de la casa en la que cada visita pueda disfrutar también de nuestra colección y no perdamos la oportunidad de que otras personas vean nuestro esfuerzo.

 

Animo a quienes se consideran coleccionistas para: escribir sobre su afición, relatar cómo surgió, que ha supuesto para su vida, como la lleva y un largo etc. de cuestiones relacionadas, que aparte de dar a conocerla, pueda suponer, por algún casual, a que le podamos ayudar a mejorarla y aumentarla.

Entre otras cosas que la gente colecciona pueden estar: Insignias, PINs, Llaveros, Cajas de Cerillas; Marca Páginas; Calendarios; Dedales, Imanes, Cucharillas, Bolígrafos; Cupones de la ONCE; Billetes de Lotería; Numismática; Notafilia; Etiquetas de Vino; Posa Vasos; Pines, Aisladores Eléctricos, Tarjetas Telefónicas, y un largo etc.

Por último quiero aprovechar la oportunidad que me da escribir este artículo para decir que soy socio de una sociedad filatélica y numismática radicada en Elorrio, por lo tanto colecciono sellos, monedas y billetes y que estoy dispuesto a realizar intercambios con todas aquellas personas que puedan tener mi misma afición.

Mis datos de contacto son: e-mail:jmlersundi@bitaka.es 

Un abrazo y salud para tod@s.

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