comida anual “jubiletas”, jueves, 07.11.2019


El pasado jueves, día 7, celebramos el ya tradicional día del “jubileta” con sus 2 actos centrales: por un lado la Santa Misa en la Capilla de la Misericordia, en recuerdo de nuestros compañeros, familiares y amigos fallecidos, con la intervención al órgano de Javi Campo, y, por otro, la “kutxipanda” de rigor en el Hotel Hesperia-Zubialde, precisamente junto a la Misericordia y San Mamés Berria.

En lo referente a la comida señalar que participamos del orden de 125 “turutillas” y que el menú estuvo mejor que en ocasiones anteriores. Buena comida, mejor bebida y esmerado servicio en un local amplio y bien acondicionado.

En lo relativo a la participación, sí noté 3 diferencias notables con respecto a años anteriores: la mayor participación femenina (empate técnico de asistencia entre mujeres-hombres), la notable disminución de la media de edad entre los asistentes (una media de 65/70 años para los chicos y, por lo que a ojo me pareció, entre 42/47 para las niñas, o quizá menos), y, finalmente, la progresiva incorporación de las “altas jerarquías” a la txundarata (llegué a ver 4 Subdirectores y una docena de “jefazos”, por lo menos…).

Pero lo más importante no eran ni la misa ni el ágape sino todo lo que hay alrededor de ambos eventos.

Como ya dije en cierta ocasión, lo fundamental de esta cita anual es saludar, abrazar, besar, reir, hablar, cantar, sorprender y sorprenderte, recordar historietas y batallitas, comparar los tiempos pasados, actuales y futuros (¿por qué no…?), pasar a hurtadillas con los temas de salud y otras historias, insistir en las mejorías físicas aunque sean «pequeñas bolillas piadosas» o «mentirijillas», preguntar por los nietos, los viajes, las excursiones, las txundaratas…, y hasta soltar alguna lagrimilla. Dejar para otras ocasiones comentar aspectos como el IPC, la «subida» de la pensión, el Athletic, la evolución de HAZIA y las bolsas, el «procés catalá», el «brexit», la «memoria histórica», Siria, Trump y China, la UE y USA, la formación de gobierno, la exhumación del “claudillo”, amén de otros temas que, aunque importantes y serios, no debieran tener cabida en un día como este…

La verdad es que la jornada se desarrolló sin contratiempo alguno, iniciándose con una aproximación a San Mamés en alegre “biribilketa”, hasta el punto de que unos “txikiteros de Pozas de toda la vida” nos debieron ver “cara de pardillos” a los chicos porque va y nos sueltan ¡que es viernes y el Athletic no juega hasta mañana!. Rápidamente, Pepe Uríbarri y Elías Ortega les respondieron que íbamos a entrenar un rato en San Mamés para el partido de veteranos que teníamos el domingo contra las “viejas glorias” del Manchester. ¡Toma ya!. No sé si se lo creyeron o no, pero el caso es que “no dijeron ni mu”.

También nos cruzamos con otra cuadrilla que, la verdad, tenían un poco cara de “trompetillas”. Muy majos ellos, aunque “un poco castigados por los txikitos matutinos” porque al ver el ramillete de chavalas que nos acompañaban, se debieron pensar que eran las jugadoras del Athletic que, un poco más tarde, jugaban en San Mamés contra el Madriz. ¡Qué gritos de ánimo!. Sí, a lo “rompekaskos”. ¡A ver si les metéis 8…!. A lo que Carmen Bermejo e Isabel de la Brena asumieron la papeleta de “kapitanas/leaderes” y les soltaron que entre ellas dos solitas se encargaban de “kalkarles media docenita de txitxarros y bakalaus…!. Y los tíos tan conformes y kanpantes. Saludos, mosutxus y risas en la despedida y “cada limaco a su berza”. Ellos a seguir la ronda y nosotros al Hotel.

Tras los postres y ya con el champagne, emotivas intervenciones de nuestro Presidente Ángel Kareaga y de Jorge Ibor. En su charla destacaron aspectos positivos como el crecimiento del número de Socios, la buena marcha de HAZIA y el buen hacer de nuestros “compis” tanto en la dirección de la Asociación (mención especial a los viajes), así como en los Órganos de Gobierno de la EPSV.

También solicitaron una mayor involucración de los Socios en las distintas actividades de la Asociación. Se necesitan más mimbres en la Directiva de la Asociación y más participación en general en todo tipo de acciones e iniciativas promovidas por nuestros directivos.
Finalmente nos recordaron que el próximo año (está al caer), habrá de nuevo elecciones a los distintos Órganos de HAZIA y que habrá que moverse. Aún hay tiempo por delante pero conviene no dormirse…

Finalizadas las intervenciones, faltó tiempo para que se formara de forma espontánea un formidable y numeroso coro mixto compuesto, básicamente, de gente de “Barakaldo jolín…”, con algún infiltrado de Sestao. ¡Qué voces!, ¡qué coros!. Hubo de todo: voces blancas y, a veces, negras. Hasta incluso hubo un momento, según el oído de un experto musicólogo como es Javier Campo, en el que la banda estuvo dirigida simultáneamente por 5 de sus componentes, pero cada uno por su lado y con una canción distinta. Y de eso también yo doy fe de ello. Actuaron simultáneamente de “directores de escena” Isabel de la Brena, Ángel Kareaga, Elías Ortega, Santi Aranguren y Ángel Marcos Alonso. ¡Todos dirigiendo a la vez!, y con 5 canciones distintas también entonadas a la vez. ¡Qué espectáculo!. Por mi que no vuelvan ni los Tximberos ni los Five bilbaínos, ni el Fiti, ni Pitxitxi Kantarranas. ¿Os imagináis oir/escuchar a la vez las canciones de Bengolea, En mi viejo San Juan, el himno del Athletic, Resistiré del Dúo Dinámico y el If you miss me in the back of the bus de Mocedades…?. ¡Qué exitazo!, ¡qué tablas!, ¡qué talento desperdiciado!. La casualidad quiso que en una sala al lado de la nuestra estuvieran unos cuantos directivos de la ABAO. Allí que se presentan “chequera en ristre” y solicitan la presencia de un “jurista” para que represente a los posibles fichajes (parece ser que encontraron voces con “tonitos” similares al de Ainhoa Artuerta y del Polvorotti). Allí que le cogen de “pantxito” a Fernando Simón y cuando vi que se manejaban cifras de un montón de dígitos, me largué pitando, aunque luego me enteré que en aquel momento no estaban hablando de pasta sino de números de teléfono. Bueno. El caso es que al igual que se formó la banda, al final se disolvió entre unas atronadoras ovaciones, aunque a nadie se le ocurrió corear ¡otra…!, ¡otra…!, ¡otra…!, más que nada por el ansia con el que “los cantores” se lanzaron a por los güiskises, gin-tonic´s y otros bebedizos, fruto del inmenso ímpetu puesto en la “intertrompetación” musical. ¡Un hurra por ell@s…!.

A continuación se entregaron los premios del concurso fotográfico, concurso y votación supervisados en su totalidad con su habitual maestría y “savoir faire” por nuestro entrañable “Txirloro”, alias de Javi Muñoz. La verdad es que había tal bureo a cuenta de la actuación musical anterior (unos seguían imitando los gorjeos y otros intentaban simular los graznidos), que de lo único que me enteré es que ganó Javi Villaverde utilizando un móvil, con una foto hecha a su nieta y su gato. No me enteré del 2º puesto, pero sí del 3º, que fue para nuestro amigo Javi Uraga, que no pudo asistir.

Y llegó la hora de los sorteos. Jorge Ibor conduciendo el asunto, actuando de “manos inocentes” Ángela Jaular y Javi Villaverde. ¡Joé!. Es que ni adrede podían haber cogido mejor “trío bolillero”. A las pruebas me remito. Comienza el sorteo y la primera “papeleta” que sale, y no es broma, ¡va! y ¡sale mi nombre!. Me tocó una noche en hotel o casa rural, incluidos desayunos. Bonito regalo. Después fue el carrusel de regalos, hasta 15 o más. Indicar alguno de los agraciados: Javier Egaña, Tommy Iriarte, Agustín Hermosa, etc…

Y para cierre de fiesta, “barra libre” en la terraza del Hotel con zona cubierta y climatizada, además de una inmensa zona descubierta con una gozada de vista frontal de Noruega (Olabeaga), Deusto, Arangoiti, la ría y el Canal de mi pueblo. ¡Jo!. Barra libre y yo a “tónica con lima”. Pero bueno. ¡Qué se le va a hacer!. Aunque, eso sí, me hinché a dar explicaciones de mi pueblo y de mis andarines paseos.

Pero quizá lo que más me impactó de toda la jornada festiva fue la traka final en forma de baile, inverosímiles “congas” serpenteantes, contorsiones propias del Circo Cirujeda, ritmos rockeros que para sí los quisiera el Michel Jackson ése. El caso es que “la bronca”, como casi en todos los bailes de antes, de mucho antes, de ahora y del futuro, la iniciaron las chavalas, aunque no tardaron mucho en apuntarse/animarse unos cuantos jóvenes. Y yo, pasando envidia. ¡Con lo que me han gustado “los saltos” y “hacer un poco el gamba”…!. Y, sobre todo, ahora que he perdido/adelgazado unos doscientos treinta y cuatro gramos…

En definitiva, un día inolvidable, porque, estoy seguro, todos lo pasamos de cine…

De ahí que anime “a todo kiski” a juntarnos el máximo de ocasiones posible en forma de comidas, asambleas, viajes y todo tipo de actos organizados por la Asociación…

Os esperamos. Eskerrik asko eta ondo ibili,


Estas son las fotos realizadas en la Comida:

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