COMIDA ANUAL DE LA ASOCIACIÓN 2021 1


No era un día cualquiera. Era un día que debería estar marcado en nuestro calendario como especial. Máxime cuando el pasado año, por razones de todos conocidas, no se pudo realizar. Era el día que la Junta Directiva de la Asociación y dentro de las actividades que programa, tenía señalado para realizar la comida anual de los asociados.

Siempre he tenido muy claro que la labor voluntaria de estos hombres y mujeres debe de ser agradecida y la mejor forma de dejárselo claro es acudiendo a aquello que con esfuerzo y cariño programan para todos los que, también voluntariamente, estamos afiliados.

El día señalado fue el pasado 11 de Noviembre y el lugar el Hotel Barceló Nervión situado en el Campo de Volantín, un lugar de la Villa privilegiado desde hace más de 500 años por su proximidad a la ría, que tiene una interesante historia, sobre todo desde finales del siglo XIX ya que se convirtió en el lugar adecuado para la expansión residencial burguesa, de la que, si nos damos un paseo, desde el Ayuntamiento hasta la Universidad de Deusto, todavía quedan algunas singulares muestras arquitectónicas. Personajes, muy conocidos todos ellos y de los que hemos oído hablar en más de una ocasión, como los Ybarra, Bergé, Aguirre, Zubiría, Gurtubay, Olábarri, Adán de Yarza, Casilda Iturrizar o Luis Briñas, poblaron con palacetes todo el paseo hasta que la mayoría de ellos decidiera trasladarse a la zona de Las Arenas y Neguri, lejos de ruidos y suciedad, algo muy habitual en aquel entonces.

En esta ocasión, aunque no entiendo las razones que de seguro han sido muy meditadas y decididas por mayoría, se ha obviado la Misa habitual, acto tan voluntario de acudir como la propia comida. Pero creo que los compañeros que nos han dejado durante el año, se merecen una media hora de recuerdo. Espero que se recupere esta parte del encuentro anual al que algunos acudimos con agrado.

En este entorno y dentro del espacioso hall tuvimos el punto de reunión. Una vez acomodados los 86 que acudimos en mesas de a ocho en los Salones Casco Viejo I+II+III nos sirvieron, de manera muy profesional, un menú al que no le hicimos ascos. Menú muy medido tanto en su puesta a punto como en las porciones, variado, bien preparado y presentado. Lo mejor que se puede decir de él es que los platos eran devueltos para su limpieza sin restos en su interior. Si a esto le añadimos la buena compañía en unas mesas regadas por las anécdotas de más de 40 años de trabajo en la misma empresa, concluiremos que la velada discurría de la manera más agradable, sin ninguna nota discordante, lo que es de agradecer.

A los postres tuvimos la oportunidad de conocer a nuestro nuevo Presidente Txema Múgica, persona a la que los que no le conocíamos no le echamos más de 45 años por su envidiada melena de color negro azabache.

En su alocución, y después de presentarse, fue informándonos de las últimas novedades haciendo especial hincapié en el espinoso asunto del I.M.Q. Al parecer, lo tenemos muy difícil, pero la Junta Directiva seguirá haciendo todo tipo de gestiones para salir lo más airosos posible de algo que parece irremediable. Por supuesto que seguirán teniéndonos puntualmente informados sobre este tema.

 Llegada la sobremesa y después de servirnos una copa, tuvimos la oportunidad de escuchar a Alberto Inunciaga, alias “El Cowboy”, músico de largo recorrido y templado en la calle, que nos ofreció un variado repertorio de versiones conocidas y alguna de su propia cosecha. Pero en medio de su actuación, algo mágico sucedió. Dos valientes, dos “jóvenes” con un gran porvenir dentro del variopinto mundo de la música ¿clásica?, se aferraron al micrófono y nos obsequiaron con un bolero y una del folklore popular bilbaíno. Sus bellas voces, no exentas de experiencia a pesar de su juventud, su “savoir faire” que diría un remilgado francés, su “misse en scene” que diría otro chauvinista de la misma nacionalidad, nos hizo enmudecer a todos. Y ya el súmmum del paroxismo llegó cuando uno de ellos, el más joven, que atiende al nombre de Angel M., se puso a dirigir a un coro imaginario. ¡ Qué manera de sincronizar las manos, qué elegancia y expresión en el gesto! Bien acompañado y haciéndole los dúos por el otro joven que atiende al nombre de Santi A. No sería nada extraño que les viésemos en la próxima temporada de “Got Talent”. A triunfar, seguro.

Y así, entre canciones, combinados y anécdotas fue deshilachándose la reunión con la sensación de haber pasado un rato estupendo con compañeros que, al menos, y por “gracia” del bichito de marras no nos habíamos visto desde el 2019.

Ya estamos esperando la convocatoria para el año que viene en la seguridad de volver a ver a aquellos que, por miedo o por precaución, no hicieron acto de presencia el pasado día 11.

 


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Una idea sobre “COMIDA ANUAL DE LA ASOCIACIÓN 2021

  • ELIAS ORTEGA BENGOA

    Muy buena descripción Javi. Se nota que eres literato. Por mi parte, aseguraros que pasé un día muy especial, ya que tuve la oportunidad de saludar a compañeros que no había visto hace tiempo. Compañeros y amigos. Valga también para el género femenino esas palabras.
    En resumen, fue una jornada muy agradable con una compañía extraordinaria