Por Pedro Escalante Garay
DOÑA LEONOR IZQUIERDO CUEVAS
El cuarto y final artículo sobre A.M. y Soria, tenemos que dedicarlo a la gran desconocida de esta historia: Leonor Izquierdo Cuevas.
Jorge además me comenta que sería preciso citar los versos “A un olmo seco” que comienzan:
Al olmo viejo, hundido por el rayo
y en su mitad podrido,
… … … …
Realmente el “olmo seco”, que hoy en día se enseña en Soria, no es otra cosa que el cuerpo enfermo de Leonor.
Sin duda, es uno de los más hermosos poemas de Machado, que lo terminará de escribir a comienzos del mes de mayo de 1912.
Una precisión más sobre el viejo olmo: repite Antonio en su poema largo (700 versos) de “La tierra de Alvargonzález” la cita al olmo viejo, en el que las abejas han construido un panal. Sin duda, Antonio pensaba o pensó en algún momento que su jovencísima esposa iba a curarse.
En la primera versión de “La tierra de Alvargonzález” el poeta escribió:
Los hijos de Alvargonzález
ya tienen majada y huerta,
campos de trigo y centeno
y prados de fina hierba,
dos yuntas para el arado,
un mastín y cien ovejas.
En una versión posterior añade a las posesiones de los parricidas algo más, la colmena, la curación de Leonor en el viejo tronco de un olmo seco:
Los hijos de Alvargonzález
ya tienen majada y huerta,
campos de trigo y centeno
y prados de fina hierba;
en el olmo viejo, hendido
por el rayo, la colmena,
dos yuntas para el arado,
un mastín y cien ovejas.
1.- Doña Leonor Izquierdo
Poco o nada sabemos de Leonor, la hija mayor de los dueños de la pensión, a la que se mudó Antonio Machado en diciembre de 1907: su madre Isabel Cuevas y su marido, Ceferino Izquierdo Caballero, ex-sargento de la Guardia Civil. El matrimonio, en esa fecha, tiene tres hijos: Leonor de 13 años, Sinforiano de 10 y Antonia que acaba de nacer.
Era Leonor soriana por los cuatro costados, nacida a dieciocho kilómetros de Soria capital, en el castillo de Almenar (antigua propiedad de los condes de Gómara) reconvertido en cuartel de la Guardia Civil.
Antonio compitió por su amor con “un mocito barbero”. Su táctica consistía en escribirle versos a Leonor y dejarlos en lugares donde ella podía encontrarlos. Reproducimos un poema, cuyo origen pudo ser llamar la atención de la niña Leonor:
EN TREN
Yo, para todo viaje
-siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera-,
voy ligero de equipaje.
Si es de noche, porque no
acostumbro a dormir yo,
y de día, por mirar
los arbolitos pasar.
Yo nunca duermo en el tren,
y, sin embargo, voy bien.
… … … … …
Luego, el tren, al caminar,
siempre nos hace soñar;
y casi, casi olvidamos
el jamelgo que montamos.
¡Oh, el pollino
que sabe bien el camino¡
¿Dónde estamos?
¿Dónde todos nos bajamos?
¡Frente a mí va una monjita
tan bonita¡
Tiene esa expresión serena
que a la pena
da una esperanza infinita.
Y yo pienso: tú eres buena;
porque diste tus amores
a Jesús; porque no quieres
ser madre de pecadores.
Mas tú eres
maternal,
bendita entre las mujeres,
madrecita virginal.
Algo en tu rostro es divino
bajo tus cofias de lino.
Tus mejillas
-esas rosas amarillas-
fueron rosadas, y, luego,
ardió en tus entrañas fuego;
y hoy, esposa de la Cruz,
ya eres luz, y sólo luz…
¡Todas las mujeres bellas
fueran, como tú, doncellas
en un convento a encerrarse¡…
Y la niña que yo quiero,
¡ay¡ ¡preferirá casarse
con un mocito barbero¡
El tren camina y camina,
y la máquina resuella,
y tose con tos ferina.
¡vamos en una centella¡
Leonor decidió entre el barbero y el poeta. Antonio, novio y caballero, se trasladó de pensión hasta el día de la boda.
Machado describió la sentida muerte de su esposa, ocurrida a las 10 de la noche del 1 de Agosto de 1912:
Una noche de verano
-estaba abierto el balcón
y la puerta de mi casa-
la muerte en mi casa entró.
Se fue acercando a su lecho
-ni siquiera me miró-,
con unos dedos muy finos,
algo muy tenue rompió.
Silenciosa y sin mirarme,
la muerte otra vez pasó
delante de mí. ¿Qué has hecho?
La muerte no respondió.
Mi niña quedó tranquila,
dolido mi corazón.
¡Ay, lo que la muerte ha roto
era un hilo entre los dos¡.
2.- El olmo viejo
Sugiere Jorge la cita de estos versos. Poéticamente recogen la enfermedad de Leonor y el estado de ánimo de su marido. Es una forma de retratar a la joven y malograda esposa:
A UN OLMO SECO
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero¡ Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas…
… … …
Hoy en día se conserva junto a la fachada oeste de la iglesia de la virgen de El Espino, el tocón del viejo olmo. Junto a la pared sur de la misma iglesia, en el cementerio de El Espino, reposan los restos de Leonor.
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Recuerdos y saludos a todos los que hemos trabajado en las Cajas de Ahorro, que se metamorfosearon en un banco.
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Yo quisiera despedirme con estos versos de D. Antonio que reflejan la añoranza del paisaje y de la naturaleza sorianas. En el último, el poeta se pregunta si realmente Soria, antes de conocerla, estaba ya en su corazón:
¡Oh, sí, conmigo vais, campos de Soria,
tardes tranquilas, montes de violeta,
álamos del río, verde sueño
del suelo gris y de la parda tierra,
agria melancolía
de la ciudad decrépita,
¿me habéis llegado al alma,
o acaso estabais en el fondo de ella?
FIN
Una idea sobre “Antonio Machado y Soria (1907-1912) (IV Final)”
Con este cuarto artículo cerramos el encuentro (el amor y la muerte) entre Antonio Machado y Soria. Queremos organizar el año que viene una excursión a Soria recordando a los poetas que les inspiró esta ciudad de la cabecera del Duero. Debemos además incluir en la relación de poetas a Gustavo Adolfo Bécquer, que se inspiró en el monasterio de Veruela, al pie del Moncayo y a Gerardo Diego, santanderino, licenciado en Deusto y que fue catedrático de literatura en el instituto de Soria (1920). Por tanto vamos comentar la vida de estos dos poetas con el fin de ambientar la excursión, que se dedicaría a disfrutar del viaje y de la poesía.
Esperamos participar en el interés por los poetas…