MOSCÚ


ALGUNOS DATOS

– Fue fundada en 1147 por Yuri Dolgoruki (1095-1157) conocido por Jorge I el Rus. Su nombre significa Yuri el del brazo largo. En su honor figura en el escudo de la ciudad San Jorge y el dragón. Tiene una estatua erigida enfrente del Ayuntamiento de Moscú.

– Esta ciudad supera los 12.500.000 habitantes (datos de 2018) lo que la sitúa como la segunda más poblada de Europa tras Estambul que tiene más de 15.000.000.

– Está considerada la ciudad más cara del mundo seguida de Seúl, Tokio, Honk Kong y Londres.

– Según la revista Forbes ha superado a Nueva York en el número de multimillonarios (o milmillonarios) alcanzando los 31 por 30 la ciudad norteamericana.

– Está hermanada, entre otras ciudades, con Madrid y Barcelona.

 

 
– Su metro es el segundo del mundo que más viajeros transporta al año solo superado por Tokio. Es uno de los más profundos y tiene 215 estaciones, muchas de ellas auténticos museos. Con un hecho insólito: durante el ataque alemán en la Segunda Guerra Mundial siguieron las obras de su construcción como si no pasara nada.
 
– Tiene tres aeropuertos y nueve estaciones de ferrocarril.
 

 

 

CIUDAD VARIAS VECES DESTRUIDA

A pesar de que no es muy antigua, ha sido asolada en varias ocasiones.

– En el saqueo de 1237-38 la ciudad fue totalmente destruida por los mongoles de Batu Kan y sus habitantes aniquilados.

Su famoso general Subotái, uno de los más grandes de la historia, llegó prácticamente hasta Viena.

– Moscú renació casi a continuación convirtiéndose en 1327 en la capital del Principado del mismo nombre. Su crecimiento estaba siendo notable hasta que en 1382, a pesar de la importante victoria de los moscovitas y sus aliados habían logrado dos años antes sobre una alianza de tártaros, mongoles y lituanos en la batalla de Kulikovo, estos se rehicieron, atacando y saqueando a fondo la ciudad.

En 1480 Ivan III logró la victoria definitiva sobre los tártaros, convirtiéndose Moscú en la capital de lo que iba a ser un extenso imperio. Posteriormente la ciudad pasó por varios avatares y revueltas populares de importancia hasta que en 1703 Pedro el Grande trasladó la capital a la recién fundada San Petersburgo.

– Llegamos al intento de invasión del que se creía libertador del mundo moderno: Napoleón. El gran estratega fue vencido por una maniobra muy audaz. El 14.12.1812 los habitantes de Moscú incendiaron las casas de la ciudad en las mismas narices del francés que se encontró con un duro invierno sin sitio para resguardarse ni comida y sus líneas de suministros fallando continuamente, además de con el hostigamiento de los rusos.

– Entre el 30.09.1941 y el 07.01.1942 tuvo lugar la llamada “Batalla de Moscú” dentro de la Segunda Guerra Mundial. Para Hitler, la que había vuelto a ser la capital rusa desde poco después de la llegada de los comunistas al poder, era un objetivo prioritario. Entre la estrategia soviética y el “general invierno” los locales lograron una victoria aplastante. En ese periodo y a pesar de que el ejército naci estuvo muy cerca, Stalin no se movió del Kremlin.

 

LA CATEDRAL DEL CRISTO SALVADOR

 

El templo ortodoxo más alto del mundo, sede del Patriarcado de Moscú y de Rusia, tiene una historia que, al menos, podemos considerar como muy interesante.

 

En 1812, vencido el ejército de Napoleón en la denominada Guerra Patriótica, el zar Alejando I ordenó, dentro del plan de reconstrucción de Moscú, que se edificara una gran Catedral en honor a la ayuda de la Divina Providencia que facilitó la gran victoria.

 

 

 

 

Alejandro I inició su mandato en 1801 tras morir asesinado su padre, Pablo I. Educado en un ambiente liberal propio del Nuevo Régimen, el nacido con la Revolución Francesa, fue cambiando hacia el absolutismo más feroz, llegándose a autoproclamar “el defensor de Europa” y siendo uno de los fundadores de la Santa Alianza. Muy religioso, falleció en 1825 aunque se dijo que había simulado su muerte y se había retirado a hacer vida de ermitaño”

La “primera” Catedral fue diseñada por el entonces afamado arquitecto Konstantio Kon con arreglo a la tradición rusa. No obstante, fue cambiando los planos de tal forma que pasó a ser una imitación, salvando las distancias, de la Catedral de Santa Sofía en Estambul.
Se edificó el impresionante edificio dominando la ciudad sobre una colina próxima al rio Moscova, a unos 15 minutos andando desde la Plaza Roja.
Su construcción se inició en 1839 durando las obras unos 44 años. Se utilizaron los mejores y más nobles materiales, mucho oro, y se pintaron o trasladaron magníficos iconos que llenaron sus paredes así como los techos.

Con la llegada del régimen comunista todo cambio. La religión pasó a ser perseguida.
Stalin, siguiendo sus ansias de dictador con infinitas ganas de notoriedad, decidió derruirla para construir en su lugar un enorme edificio que superara en todas las medidas a los más grandes del mundo, empezando por el Empire State de Nueva York, el más alto en ese momento. Iba a ser el Palacio de los Soviets.
Se diseñó con una estatua de Lenin en lo más alto, de 100 metros de altura. Por poner un ejemplo ilustrativo, su dedo índice iba a medir 6 metros. También podemos decir que incluía un auditórium con capacidad para 21.000 personas.
Con ello pretendía demostrar que el mundo comunista era, en todo, muy superior al capitalista.

En 1931 dio la orden de demoler la Catedral. Curiosamente oro, joyas, tesoro, iconos… se desmantelaron unos días antes desapareciendo para siempre.
Pero nadie tuvo en cuenta que con ese volumen el edificio iba a necesitar unos cimientos descomunales y a tener un peso extraordinario. Cuando se estaba en plena excavación y relleno se vio que la colina empezaba a desgajarse por algunos puntos y el agua del rio a filtrarse.
Por suerte para el equipo arquitectónico, al poco de aparecer los problemas se produjo el ataque alemán a Moscú y las obras se tuvieron que suspender indefinidamente.
El agujero se fue llenando de agua y en pleno centro de Moscú se hizo un estanque que, en poco tiempo, se llenó de ranas, mosquitos y malos olores. Se valló el recinto pero la madera utilizada fue arrancada por los necesitados moscovitas para aliviar el frio del invierno. Un desastre.


En 1958 Jruschov decidió dejar su una gran obra para la posteridad y mandó edificar en aquel lugar una piscina, la más grande del mundo al aire libre, de agua caliente nada menos. Esta burrada se mantuvo hasta 1994 en que se decidió que se volvería a levantar la Catedral intentando imitar la que fue. Entre los impulsores de esta recuperación estuvo el presidente Boris Yeltsin.
Las obras, con la tecnología de este momento, mucho más desarrollada, terminaron en el año 2000. Algo después, en 2007, se celebraron en ella las exequias del propio Yeltsin, las segundas de un mandatorio tras las del Zar Alejandro III.
La impresionante Catedral es centro religioso y de peregrinación de los ortodoxos. Es un buen lugar para conocer como son las ceremonias de esta religión.

Lo anteriormente expuesto lo explica mucho mejor y con más detalle el periodista polaco Ryszard Kapuscinski en su libro El Imperio.

Otras referencias:

 

QUE VER EN MOSCÚ

Hay tanto y tan interesante que ver en Moscú que es difícil hacer una selección para dos o tres días. Me parece conveniente hacer dos diferenciaciones:

 

1. Visitas obligadas dentro de un circuito “ajustado”:

– Kremlim y en su interior, entre otros, las Catedrales de la Dormición, de la Anunciación y de San Miguel, el cañón del zar y la campana más grande del mundo con una curiosa historia detrás.

– La Plaza Roja (en ruso roja equivale a bella), la Catedral de San Basilio y los Almacenes Gum.

 

– Museo de la Historia, Catedral de Cristo Salvador, Catedral del Kazán, Teatro Bolshoi, Universidad, Parque de la Victoria y muchos más.
– No se pueden olvidar algunas de las estaciones de Metro.

 

2. Patrimonio Mundial de la Humanidad:
– El Kremlin y la Plaza Roja.

Inexplicablemente vinculado a todos los acontecimientos históricos y políticos más importantes de Rusia desde el siglo XIII, el Kremlin (construido entre los siglos XIV y XVII por destacados arquitectos rusos y extranjeros) fue la residencia del Gran Príncipe y también un centro religioso. Al pie de sus murallas, en la Plaza Roja, la Basílica de San Basilio es uno de los monumentos ortodoxos rusos más hermosos.
La descripción está disponible bajo licencia CC-BY-SA IGO 3.0 https://whc.unesco.org/en/list/545

– Conjunto arquitectónico de la laura de la Trinidad y de San Sergio en Sérguiev Posad.

La laura es un ejemplo excepcional de monasterio ortodoxo, aún en actividad, dotado con estructuras defensivas características del periodo en que se desarrol (siglos XV al XVIII). En la iglesia principal, la catedral de la Asunción (que evoca la catedral del mismo nombre edificada en el Kremlin), se halla la sepultura de Boris Godunov. Entre los múltiples tesoros de la laura destaca “La Trinidad”, el famoso icono de Andrei Rublev.
source: UNESCO/ERI Description is available under license CC-BY-SA IGO 3.0 https://whc.unesco.org/en/list/657

– Iglesia de la Ascensión de Kolómenskoie.

Situada cerca de Moscú, en el predio imperial de Kolomenskoye, la iglesia de la Ascensión fue construida en 1532 para celebrar el nacimiento del futuro zar Iván IV el Terrible. Fue una de las primeras iglesias tradicionales con estructura de piedra y ladrillo rematada por una techumbre de madera. Este estilo arquitectónico ejerció una gran influencia la arquitectura religiosa posterior.
source: UNESCO/ERI Description is available under license CC-BY-SA IGO 3.0 https://whc.unesco.org/en/list/634

– Conjunto conventual de Novodévichi.

El Convento Novodevichy, en el suroeste de Moscú, construido en los siglos XVI y XVII en el llamado estilo barroco de Moscú, fue parte de una cadena de conjuntos monásticos que se integraron en el sistema de defensa de la ciudad. El convento estaba directamente asociado con la historia política, cultural y religiosa de Rusia, y estaba estrechamente vinculado al Kremlin de Moscú. Fue utilizado por las mujeres de la familia del zar y la aristocracia. Miembros de la familia y del séquito del Zar también fueron enterrados en su cementerio. El convento proporciona un ejemplo de los más altos logros de la arquitectura rusa con interiores ricos y una importante colección de pinturas y artefactos.
La descripción está disponible bajo licencia CC-BY-SA IGO 3.0 htps://whc.unesco.org/en/list/1097

 

LA RULETA RUSA

Es un macabro juego de azar. Se toma un revolver con cargador de tambor, se quitan todas las balas menos una (o se dejan más si se quiere elevar el riesgo) y se rota. El apostante apoya el cañón en su sien y dispara. Si tiene la suerte de que no haya bala, gana la apuesta. En caso contrario la pierde. Y también la vida.
Las primeras noticias de este macabro juego las da un autor norteamericano, George Surdez, en un cuento corto que publicó en 1937. En él describe como estando en Rumania, había oído en 1917, durante la I Guerra Mundial, la historia de que muchos nobles militares de algo mando del ejército ruso, cuando eran derrotados, practicaban este juego como forma de salvar su honra ya que si morían, al menos habían demostrado su valor.
No obstante, lo que cuenta tiene aspectos que no cuadran. Dice que dejaban cinco balas y solamente dejaban un hueco vacío. Pues bien, en el ejército ruso todos los revólveres de tambor que han existido en su historia han sido de 7 o de 8 balas. Los únicos de 6 eran los famosos Smith & Wensson americanos.

Además, no se conoce ningún documento o escrito anterior que hable de este comportamiento en el ejército ruso. Y para rematarlo, al propio Surdez le llamaban en su país “el inventor de la ruleta rusa”.
Quizás por ello en Rusia es frecuente que se le llame “ruleta americana”.
Recomiendo la visión de la escena de la “ruleta rusa” de la impresionante película de Michael Chimino “El Cazador”. Si bien hay que decir que no se conoce ningún caso de práctica de tan macabro juego durante la guerra de Vietnam.

El Cazador (1978) – La Ruleta Rusa (vídeo)
Más en: Origen y actualidad de la ruleta rusa

 

OTRAS REFERENCIAS

Wikipedia.org, guía turística lonely planet y muchas lecturas en internet y en libros diversos.

Jorge Ibor
Agosto 2019

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