El valor del tiempo libre 2


Hace ya mucho tiempo regalé a mis hijas un libro de literatura fantástica infantil, escrito por Michel Ende, titulado «MOMO».mitiempolibrelogo

La historia contaba como, en las grandes ciudades, se habían infiltrado «los hombres grises» que eran agentes de una caja de ahorros del tiempo. Su objetivo era persuadir a las personas para que ahorraran parte de su tiempo y lo depositaran en la caja de ahorros y así obtener, como rendimiento, en el futuro, más tiempo.

El ahorro se conseguía reduciendo o eliminando los ratos de ocio y de descanso y los argumentos empleados por «los hombres grises» para convencer a sus potenciales clientes, se resumían en: ahorra ahora todo el tiempo que puedas y disfrútalo plácidamente en el futuro, cuando te jubiles.

En realidad, los agentes de aquella caja de ahorros, pretendían adueñarse de todo el tiempo ahorrado por sus depositantes, puesto que éstos, al ahorrar su tiempo más preciado, inexorablemente, enfermaban de un mal conocido como «aburrimiento mortal» perdiendo todo interés por el tiempo depositado.

Los síntomas de la enfermedad se podían describir así: «un día ya no se tiene ganas de hacer nada. Nada te interesa y te aburres. Te sientes cada vez más descontento, más vacío, más insatisfecho con uno mismo y con el mundo. Te vuelves totalmente indiferente, todo el mundo parece extraño y ya no importa nada.» (1)

Menos mal que MOMO, la muchacha protagonista, junto con el maestro Hora, se enfrentan a «los hombres grises» y consiguen desenmascararles y vencerles, devolviendo el tiempo robado a sus propietarios.

Esta introducción pretende alertar sobre los peligros de no disfrutar, día a día, de nuestro tiempo. El tiempo que nos queda es nuestro principal activo ¡y es disponible a la vista!.

En nuestro caso, que ya estamos jubilados o prejubilados, con más motivo deberíamos utilizar nuestro tiempo en aquellas actividades que mayor satisfacción nos producen. Sólo hace falta ilusión por disfrutar y una mínima planificación del tiempo libre.

Las dificultades suelen venir (al menos en mi caso) a la hora de decidir como invertir nuestros momentos. ¿Tenemos claro que es lo que realmente nos llena? ¿Mejor elegir una actividad concreta o combinar distintas alternativas? ¿Las realizamos solos o acompañados? ¿Es necesaria la programación del tiempo libre o el propio hecho de programar ese tiempo condiciona su disfrute? ……….

No me considero tan buen gestor de mi propio tiempo como para poder dar lecciones a nadie (ni mucho menos), pero llevo ya 10 meses prejubilado y como me han pedido que escriba algo en este foro para ver si más personas se animan a participar, se me ha ocurrido contar mi propia vivencia sobre este asunto del tiempo libre que, os anticipo, ha tenido aciertos (de los que voy a hablar) y algunos fracasos que me los callaré.

Entre las actividades que he realizado en estos diez meses, y que más me han satisfecho, hay cuatro destacadas:

  • La primera ha sido disfrutar del tiempo que paso con mi nieta de ocho meses. Una delicia. Está claro que esta actividad no es algo que uno pueda programar. Aquí se depende de terceras personas pero, si alguno o alguna está «en capilla» que sepa que tiene un filón por descubrir.
  • Otra actividad muy gratificante ha sido la de caminar, tanto acompañado como solo (hasta he hecho algunas etapas del Camino de Santiago, reanudándolo tras 10 años de haberlo iniciado). En muchas de esas caminatas he coincidido con ex compañeros de trabajo con los que he pasado momentos muy agradables. También, a  menudo, paseo con “Batman” el bulldog francés negro de mi hija Idoia. Unas veces le llevo yo a él y otras me lleva él a mí, pero nunca discutimos.
  • Viajar ha sido otra buena decisión. Realizar esos viajes que siempre hemos tenido en nuestra agenda y que, por diversos motivos, hemos ido aplazando. Ahora es el momento de ir, poco a poco, cumpliendo nuestros viejos proyectos.
  • Por último, he dedicado bastante tiempo a un nuevo entretenimiento: el huerto. Todo un hallazgo. Se me pasan las horas sin darme cuenta y aunque exige esfuerzo y no toda la inversión es exitosa, me ha terminado enganchando. Y es que comer, y regalar a  amigos, tus propios tomates, puerros, pimientos, calabazas, habas, guisantes, alubias, vainas, etc… tiene su punto.

Disponer de tus propias semillas; plantar; construir un bancal profundo, un invernadero o una instalación para producir compost; planificar el huerto y realizar las necesarias rotaciones; conocer las asociaciones más beneficiosas de plantas; curar a las plantas con otras plantas; crear setos floridos para conseguir que exista una fauna beneficiosa que elimine a los enemigos de las hortalizas….

Para iniciarse en esta actividad os recomiendo un curso práctico al que he asistido recientemente organizado por bioeskola bbk en Zamudio. Cuatro mañanas con Mikel y Carol muy bien aprovechadas en las que aprendes a iniciarte en la agricultura ecológica cultivando tu propio huerto, fomentando hábitos alimenticios saludables y el respeto por la tierra.

Tengo en proyecto dedicar algo de tiempo a otras actividades que también me atraen y que hasta ahora no he iniciado:

La música. Además de dedicar más tiempo a mi guitarra, en 2016 se cumplen 50 años de la creación del grupo portugalujo «Los Barbis» y ya se está programando diversas actuaciones en las que podrán participar las personas que, en algún período, han formado parte del grupo que es mi caso. Como es lógico, las actuaciones hay que prepararlas y los ensayos comenzarán ya este mismo año, así que esta faceta la tengo bien enfocada.

El voluntariado. Aspiro a dedicar parte de mi tiempo libre a una actividad solidaria aunque de momento no me he decidido por algo en concreto y estoy un poco perdido en este asunto.

Colaborar en actividades de la Asociación de jubilados de bbk que, en esta nueva etapa, esperamos se convierta, por una parte, en una herramienta útil e interesante para estar informados de los aspectos financieros, jurídicos y fiscales más relevantes que nos puedan afectar y, por otra, en algo más lúdico, que nos permita mantener e incrementar el contacto entre personas que hemos coincidido profesionalmente muchos años en la misma empresa.

 

Como decía José Luis Borges  en su poema «instantes» (hay quién defiende que el autor del poema fue otra persona):

«Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida. Claro que tuve momentos de alegría, pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos. Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos. No te pierdas el ahora».

Espero que estas reflexiones, al menos en algún caso, puedan contribuir a acercarse al objetivo de disfrutar de los instantes; del ahora; en definitiva de vivir la vida sin ahorrar nada de nuestro precioso tiempo.

¡A vivir que son dos días!

 

(1) Michel Ende escribió MOMO en 1973  y por tanto cualquier parecido entre la Caja de Ahorros del Tiempo (sus directivos, “los hombres grises”, y su afán por apropiarse, para su propio beneficio, del tiempo que sus clientes depositaban en la entidad), y lo acontecido recientemente con ciertas Cajas de Ahorros españolas y sus dirigentes es mera coincidencia………..


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2 ideas sobre “El valor del tiempo libre

  • araceli tamayo

    Enhorabuena Juanjo por tu artículo , por su contenido y por la buena redacción. Estoy completamente de acuerdo , aunque a veces se nos va un poco de las manos el poder planificar el tiempo adecuadamente e intentamos abarcar demasiadas cosas.

  • Juan Carls Ruiz de Villa

    Que bien Juanjo, alegra leer estas reflexiones, y en mi caso lo de tu nieta me viene como anillo al dedo, ya que como tu dices estoy en Capilla.