8 DE MARZO: DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA


Como es de sobra conocido, el próximo 8 de Marzo se celebra el día de la mujer trabajadora, un día tradicionalmente de lucha por los derechos de la mujer en el mundo laboral, pero que ha ido adquiriendo una mayor carga reivindicativa debido sobre todo a la observación de los datos, en otros muchos ámbitos, que terminan en la lacra que sufrimos, sobre todo, en la violencia de género, por una parte y en el denominado techo de “cristal” por otro.

Desde esta Asociación, no podemos olvidar lo indicado anteriormente y como Asociación con socios tanto hombres como mujeres, queremos dejar constancia de nuestra exigencia de una igualdad total entre mujeres y hombres en derechos y oportunidades.

Esta defensa de la igualdad, tendría que convertirse en un hecho real, ya que la formación es la misma en ambos casos. La pregunta es que pasa para que suceda ese cambio que desfavorece tanto a las mujeres en la vida social, laboral, etc.

No se trata de reivindicar una discriminación positiva, sino que no haya ninguna discriminación real, y ya que las obligaciones que se exigen son las mismas, al mismo tiempo los derechos deben ser realmente los mismos, y sobre todo que las oportunidades sean exactamente las mismas, para lo cual también deberían cambiar los comportamientos desde el seno de la familia. Que la conciliación sea un hecho, igual de esa forma se podría conseguir romper el techo de “cristal” y así poder acceder, en el mundo profesional, a puestos de dirección que parecen estar vetados a la mujer.

Es realmente una lacra la enorme violencia que sufren las mujeres, llamada violencia de género, llegando en muchos casos a la muerte, eso evidentemente, debe de ser erradicado. Es doloroso ver como muchos hombres asesinan a sus parejas o exparejas, simplemente por el hecho de que creen que son “suyas” o bien son “inferiores”.

De cualquier manera y sin llegar a estos casos extremos, existe una multitud de casos que forman parte de la vida cotidiana en los cuales se da violencia psicológica y otras muchas formas de agresión y humillación.

Así pues, debemos de poner todas nuestras fuerzas en defender y reivindicar una sociedad más justa, la cual pasa necesariamente por que sea más igualitaria.

Carmen Moro

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