camino de Santiago


Muchos de vosotros ya habreis hecho el Camino, seguro que la experiencia ha sido maravillosa y se lo habeis aconsejado a familiares, amigos y a casi todo aquel con el que hayais hablado sobre el mismo. Para todos aquellos que todavia no os habeis decidido a hacerlo y llevais tiempo pensando en ello, dejaros este pequeño comentario acerca de lo que en resumen a mi entender es la aventura controlada y segura del Camino.

Llegas de tu Pais, de tu ciudad, de tu casa con una mochila llena de historias, con una carga a veces muy pesada que te hace caminar despacio, lento, sin ganas y sufriendo a cada paso su peso.

Empiezas el Camino cargado con tu mochila a la espalda son unos pocos kilos pero que resultan muy pesados de llevar, que te hacen acordarte continuamente de ella y de lo que su peso te hace sufrir. Pero la determinación de hacer el Camino es mucho más fuerte que la pesada carga, asi que caminas con ella sin un quejido, sin una mala cara, sin estridencias y sufriendo en silencio.

Una tras otra se van sucediendo las etapas, los kilómetros van cayendo, los días van pasando y vas hablando con los demás peregrinos. Poco a poco casi sin darte cuenta vas notando que la pesada carga que llevabas a la espalda, tu pesada mochila ya casi ni la notas, no sientes su peso, y ves como tu mente que estaba igual de cargada, agobiada con problemas de una u otra indole, citas, compromisos, dudas y pensamientos sin resolver, ves que también se va relajando, aligerando y que al igual que tu mochila, esa pesada carga se ha vuelto mucho más ligera, hasta llegar casi a no notarla y caminas más alegre y contento como si te hubieses vaciado de lo triste, de lo absurdo, de todo aquello inncesario y superfluo y hubieses entrado en una dimensión mas real, más tuya.

Ya no necesitas tener muchas cosas, ni aparentar felicidad, ni riqueza, ni fingir que sonries. Ahora ya las tienes de verdad son tuyas, eres tu tal cual y por mucho que en este momento te ofrecieran, palacios y riquezas sin límite no te cambiarias por nada ni por nadie, porque en este gran momento eres tu, tu mismo, ¡pletorico!, lleno de fortalezas y el impulso de ser quien eres es más importante que todo lo que te puedan ofrecer. Más importante que todo el oro y los poderes del mundo, no te cambiarias por nada ni por nadie.

Es tu vida, es tu hora y es tu momento y estas en el mejor camino, El Camino de Santiago.

 

Juan Carlos Ruiz de Villa

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