1.- ¿CÓMO LLEGÓ MYANMAR A LA ACTUAL SITUACIÓN?
o La Vía Birmana al Socialismo.
. Caso especial: los Batallones de Violadores.
o El Triángulo de Oro.
o El Budismo Theravada.
o El pobre sistema educativo y las supersticiones.
¿CÓMO LLEGÓ MYANMAR A LA ACTUAL SITUACIÓN
ECONÓMICA Y SOCIAL?
¿Qué sucedió para que Myanmar pasase de ser un país encaminado a un fuerte desarrollo a uno en estado ruinoso en tan pocos años?
¿Qué hizo que la democracia que alcanzaron tras su independencia del Reino Unido (1948) fuera tan efímera y pasara en poco tiempo a ser una despiadada dictadura militar?
¿Cuál es la causa de que el pueblo aguante, salvo puntuales excepciones, tanta tiranía, tanta maldad?
Creo que para lograr conclusiones es necesario conocer algo de su reciente pasado. Lejos de mi la pretensión de ser un historiador. Simplemente soy un pequeño y limitado divulgador que tiene curiosidad, lee, pregunta, llega a sus propias conclusiones (puede que algunas o muchas erróneas) y expone los hechos tal y como los entiende, con el evidente riesgo de equivocarse total o parcialmente.
Bajo mi punto de vista destacan los puntos expuestos en la introducción. Su conocimiento es fundamental para entender, al menos en parte, la situación actual de Myanmar.
LA VIA BIRMANA AL SOCIALISMO

Superadas la II Guerra Mundial y la cruel y dolorosa invasión de las tropas de Corea y Japón y arrinconados en el norte los narcotraficantes expulsados de la China de Mao, la lucha del pueblo contra el colonialismo y por la libertad contó con el apoyo de su entonces admirado Ejército de Liberación, el Tatmadaw.
En 1948 el país logró la independencia y entró en un periodo democrático con un gobierno de corte federalista que intentó sentar las bases de un moderno país en el que se iniciaba un desarrollo económico suficiente para alimentar al pueblo y generar bienestar a pesar de la corrupción que empezaba a imperar entre sus políticos derivada, especialmente, de los pocos escrúpulos de las grandes multinacionales en su lucha por controlar sus enormes riquezas naturales.
Internamente influyeron, sin duda, la diversidad cultural y de nacionalidades con perfiles totalmente diferentes, con una etnia, la birmana, predominante y muchas veces abusiva. El joven gobierno intentó poner orden a esto dando progresivamente mayor autonomía a cada región lo que para algunos, especialmente los militares, suponía una debilitación del aparato del Estado.
En 1949, solo un año después de alcanzar la ansiada libertad, el Gobierno democrático fue depuesto por un grupo de militares a cuyo frente estaba U Nu, comandante miembro del Partido Comunista. En un principio, a pesar de su ideología, el mandatario permitió la llegada de empresas y capital extranjero, la iniciativa y la propiedad privadas y la entrada (limitada) de turistas.
El Ejército tenía el apoyo internacional de grandes seguidores de los movimientos socialistas del mundo tan en boga en aquellos tiempos. Entre sus mandos destacaba el que sería futuro presidente del Gobierno emanado de un nuevo golpe en 1962, Ne Win. En su forma de pensar predominaban las más duras ideas marxistas leninistas que desembocaron en el odio a los ricos, a las multinacionales y a lo que suponía el dominio del capital de los grandes países, algo que al pueblo, decían en sus discursos, le recordaba la terrible época del por muchos odiado colonialismo inglés.
Se impuso la teoría leninista de que hay que defender el aparato del Estado contra los enemigos que acechan por todas partes aunque esto suponga temporalmente sangre y pobreza. Al final, decían, el triunfo del socialismo compensará todo el necesario daño causado.
El nuevo Gobierno totalitario cuyo objetivo era imponer, decían, la “dictadura del proletariado” dominó el país con mano dura lo que les sirvió de excusa para alcanza la corrupción total conduciendo al país a una triste ruina económica, cultural y moral.
Los mandatarios surgidos del alzamiento militar se encargaron de nacionalizar la economía transformando las pocas empresas significativas existentes en nuevas y más numerosas de pequeño tamaño, implantando la autarquía y, por tanto, prohibiendo las importaciones y las exportaciones, colectivizando el campo con tan mala praxis que lograron que el segundo país productor de arroz del mundo y principal exportador pasara a tener escasez de este alimento básico y a sufrir hambre. También prohibieron el turismo y expulsaron a todo tipo de ONGs y a los ciudadanos extranjeros allí asentados.
En un ejercicio máximo de populismo, transmitieron e implantaron entre el pueblo el desprecio a todos los representantes sociales y empresariales, especialmente a los que tenían capacidad intelectual o conocimientos, imponiendo que las masas aunque estuvieran menos o nada preparadas debían asumir el poder en todos los ámbitos, incluso el económico, buscando de esta manera no dejar atrás apoyos de las masas para imponer sus radicales ideas.
Sin embargo rompieron con una máxima marxista al potenciar la religión, el Budismo Theravada, el más seguido entre su población, que se hizo más extremo y que fue fundamental para adormecer al pueblo.
Mientras el paso del tiempo lo permitió el Comité Revolucionario, creado tras el Golpe de Estado y formado por 23 miembros de la élite militar, monopolizó todo el poder: solo sus integrantes podían ser miembros del Gobierno.
Para dar una base social a este movimiento fundaron el Partido del Programa Socialista Birmano que tenía en su cúpula, prácticamente inaccesible, a los inamovibles miembros del Comité Revolucionario y a pocos más. Es curioso que hubiera 3 niveles en el PPSB y que prácticamente todos sus afiliados, que habían pasado duros filtros antes ingresar, se quedaran en el más bajo de ellos quedando clasificados para siempre en aspirantes a ser militantes activos.
La Vía Birmana al Socialismo socializó la pobreza y la ignorancia pasando a ser su terrible élite junto a los líderes budistas los ricos y poderosos de la sociedad.
Este movimiento se abandonó temporalmente en 1988 tras una auténtica revolución social que fue rápidamente anulada a sangre y fuego por otro golpe militar que decidió seguir expoliando y controlando el país ya sin disfraces políticos.
Los militares sucesores y los golpistas que les siguieron, podemos decir que birmanos en su totalidad, se preocuparon solamente de una distribución de las inmensas riquezas naturales del país entre la jerarquía.
Los nuevos mandatarios llegaron a apoyarse, cómo no, en la superstición tan extendida entre el pueblo incorporando en los puestos de mando a chamanes, adivinos, astrólogos y visionarios que en muchas ocasiones ocuparon un escalón intermedio entre el dictador correspondiente y sus ministros.
En realidad los altos dirigentes del ejército nunca han dejado de mandar en el país, bien directamente o en forma de controladores en los cortos periodos de democracia vigilada.
Es imposible hacer un resumen del mal que han hecho y siguen haciendo en esta sociedad (como en muchas otras). O justificar los apoyos budistas que, salvo excepciones, han tenido.
El 2 de mayo de 2009 el país fue asolado por un terrible ciclón. Según la ONU hubo más de 100.000 víctimas y unos 2.000.000 de desplazados. Myanmar sufría un férreo bloqueo internacional que intentaba debilitar su dictadura. Pues bien, a la vista de la magnitud de la tragedia, muchos gobiernos y ONGs enviaron ayuda en cantidades importantes. Los mandos militares decomisaron los envíos y una parte de ellos fueron distribuidos algún tiempo después en cajas que llevaban sellos gubernamentales con fines propagandísticos aunque la mayoría de lo recibido fue vendido en el mercado negro para mayor beneficio de sus insaciables dirigentes.
EL BATALLÓN DE LOS VIOLADORES
Recientemente he tenido conocimiento del denominado Batallón de los Violadores del que, además, he hecho alguna mención al hablar del pueblo Karen. Si bien hay artículos e informes que hacen referencia a este tema, su dureza hacía que pensase, o que necesitase pensar, que estaba ante un montaje.
El tema, que en España ha sido desarrollado entre otros medios por los diarios ABC y El Mundo, forma parte de informes de ACNUR de 2006 y Amnistía Internacional de 2007. Actualmente, tras el nuevo golpe de Estado, se ha vuelto a hablar de ellos.
Wikipedia, que también lo menciona, hace la siguiente definición:
Son grupos de soldados birmanos, en ocasiones de algo rango, dedicados a la violación sistemática y selectiva de mujeres y niñas de la mayoría étnica Shan, residente en la frontera entre Myanmar y Tailandia. Estos escuadrones fueron creados con la intención de aterrar, desmoralizar, reprimir y controlar a este grupo étnico y, en última instancia, conseguir su exilio hacia Tailandia.
No voy a entrar en más detalles. Internet es consultable por todas y todos. Solo decir que, según denuncias más actuales, el gobierno militar actual ha extendido esta práctica a los actos de represión de los Rohinyas intentando forzar su salida a Bangladesh.
Como se ve, la Edad Media sigue implantada en este país.
EL TRIÁNGULO DE ORO

El nombre de Triángulo de Oro se debe al opio, derivado de la variedad de amapolas que allí se cultivan. Se utilizaba como medicina en el mundo oriental y era tan demandado que los chinos ricos lo compraban pagando su precio en oro (de ahí el nombre). La entrada por la fuerza de Inglaterra en este negocio fue una de las causas de la denominada “Guerra del Opio”
Cuando el Partido Comunista de Mao decidió perseguir los cultivos de las amapolas necesarias para su producción, los chinos nacionalistas, que tenían ahí una fuente importante de ingresos para mantener su resistencia armada, decidieron trasladarse a una zona selvática del norte de Myanmar y de Tailandia. Constituían lo que se denominaba el “ejército perdido” ya que la mayoría de los opositores activos al régimen comunista se habían refugiado en Taiwan y éstos quedaron descolgados.
Al finalizar la II Guerra Mundial, EE.UU. con intención de frenar la expansión de la política de Mao por la zona (recordemos que el ejército birmano tenía mando con influencia marxista) ayudó y financió a estos militares convirtiendo a sus jefes en auténticos Señores de la Guerra.
En este sentido, los integrantes de estos grupos armados se han defendido históricamente diciendo que ellos no cultivaban. Lo que hacían era recaudar dinero de dos fuentes:
– De las redes de cultivo y tráfico de drogas, a cambio de darles su protección.
– De la CIA por mantener una lucha tipo guerrilla contra los ejércitos y grupos armados comunistas de Myanmar, Tailandia, Camboya, Laos…
Tras la derrota en Vietnam los norteamericanos decidieron abandonar la política de oposición en el sudeste asiático y, en esta línea, se fueron de Myanmar sin más dejando sin solucionar el grave problema que habían ayudado a crear y que desembocaba en tener en el país a importantes cárteles de la droga armados hasta los dientes y perfectamente organizados.
Para más inri, al igual que sucedió recientemente con su salida de Afganistán, se fueron sin llevarse las armas.
La fuerza de estos cárteles tan magníficamente equipados llegó a tal nivel que su líder Khun Sa contó con un ejército de más de 25.000 efectivos. Incluso proclamó la independencia del territorio Shan con la intención de crear un narco-estado. Esto originó fuertes enfrentamientos militares que acabaron en 1996, cuando el Gobierno birmano, para lograr la rendición de su jefe máximo, el citado Khun Sa, acordó con él que podría vivir en su propio domicilio particular en Yangon, sin limitaciones de movilidad ni reunión y con vigilancia armada dependiente del Estado que, además de asumir este coste, se ocupaba de su manutención y comodidades. En 2007 falleció este hombre.
Actualmente se considera que esta región del norte de Myanmar es el mayor centro del mundo en experimentación de drogas sintéticas de laboratorio mientras que en el norte de Tailandia, zona colindante que también se dedicó al cultivo de la adormidera, solo quedan pequeñas explotaciones de opio con su producción controladas por el Gobierno, y con finalidad exclusivamente medicinal.

EL BUDISMO THERAVADA

El pueblo birmano es, además de muy supersticioso, extremadamente religioso, mayoritariamente seguidor del Budismo Theravada. Esta rama aplica, en principio, todos los mensajes de Buda al pie de la letra sin admitir discusión, crítica, interpretación ni adaptación a los nuevos tiempos y conocimientos. Es seguido por el 89% de la población distribuyéndose entre el 11% restante las demás creencias, entre ellas el islamismo que siguen los perseguidos Rohingyas.
No tengo claro si se trata de una religión. Ellos dicen que es una filosofía, ya que no creen en un dios. Tal como adoran a Buda, me pregunto qué es lo que piensan que representa.
Shidarta Gautama Buda fue un príncipe nacido en Nepal en el Siglo VI antes de Cristo que alcanzó la iluminación a base de renunciar a los bienes materiales y a la meditación.
Llama la atención la constante e intensa presencia del budismo y de las imágenes de Buda.
Están por todas partes Me sorprendió la frecuente“ áurea de santo”, alrededor de su cabeza, formada por luces led de colores muy chillones y encendido intermitente. Según nuestro apreciado guía es la forma que tienen de resaltar sus “super poderes”.
Esta filosofía tiene por finalidad lograr la integración de la persona en la energía divina a base de reencarnaciones en las que buscará el abandono total del deseo, principal mal de la humanidad, para lo que cuenta con la ayuda de los mandatos de Buda.
Según lo que la persona correspondiente haga encada vida se volverá a una nueva como animal si el balance es muy negativo (las ratas y los búfalos son los peor considerados) o en personas de mayor o menor nivel social o económico en el resto de los casos.
Si un número de veces seguidas se “porta bien”(creo que son 7) alcanzará el Nirvana o la integración en la energía total. Para todo ello hay que seguir, como decía, las enseñanzas de Buda.
Para una “mejor calificación” de cara a una futura reencarnación son fundamentales los méritos: si se es pobre hay que dar parte de lo poco que se tenga a los monjes y llevar una vida de sumisión constante a los superiores y si se es rico hay que aportar dinero o bienes a los monasterios y Pagodas o, incluso si se tiene lo suficiente, construir edificios religiosos y/o adornarlos. Esta acción se puede realizar en el último momento de la vida y es suficiente.
Todo esto da lugar entre otras cosas a que en muchos templos veamos a Buda rodeado de frutas o verduras frescas o que sus esculturas tengan panes de oro que se van adosando repetidamente, méritos de los que no tienen para más.
Un ejemplo de estos méritos según dedujimos de una conversación con San Yu sobre el tema:
Un trabajador es pobre de nacimiento, está muy mal pagado y es maltratado por su patrón que cada día es más rico y exigente. Lo primero que debe tener en cuenta el humilde operario es que si vive así se debe a que en otra vida anterior no hizo los méritos suficientes (culpa suya), ocurriendo lo contrario con su jefe.
Para una mejor vida posterior deberá compartirlo poco que tiene y así vivirá mucho mejor mientras que su superior, salvo que haga méritos de última hora, se reencarnará en algo peor.

Para complicar más lo anterior está la creencia en los nats de cuyas actuaciones ya he hablado en capítulos anteriores.
Los birmanos siguen las enseñanzas del cuarto Buda. Creen que faltan más de 1.500 años para que venga el quinto.
La doctrina de Buda se interpreta y difunde por los monjes. Estos no pueden trabajar. Solo aprender, meditar y hacer apostolado. Además,
- Comen de lo que se les regala a través delos novicios que van pidiendo alimentos para ellos por las mañanas con una olla negra. Las novicias piden dinero con un recipiente plateado. Algunas veces también se ve a monjes pidiendo.
- Administran el dinero de las donaciones que reciben en Pagodas, Templos y Monasterios y lo destinan, además de a su supervivencia, a hacer mejores altares, y más Pagodas, Templos y Monasterios.
- En teoría tampoco pueden tener lujos ni ver televisión para no distraerse cuando están con sus meditaciones. Han de vivir en la pobreza y en la castidad.
Sin embargo, es público y notorio que no cumplen estos preceptos: muchos tienen teléfonos móviles de última generación y portan gafas de sol de lujo a la vez que disfrutan de internet en los monasterios, beben alcohol de vez en cuando, les gustan las apuestas y llegan a tener “novias”. Claro está, lo pagarán en la siguiente vida, dicen. Aunque también aseguran que tienen que probar el mal para reforzar sus creencias. Y que luego, si eso, ya se arrepentirán.
Visten una túnica de un color rojo – azafrán más oscura que las de los budistas tibetanos y llevan la cabeza rapada como símbolo de humildad ante Buda. No se debe tocar la ropa de un monje ni se puede pisar su sombra.

La pobreza del país y la poca esperanza que sus habitantes tienen en prosperar llevan a que las familias intenten que algunos de sus hijos o hijas sean seminaristas, alcanzando el objetivo uno de cada 8 habitantes.
Apartan a los niños a los 7 u 8 años, incorporándose a su nuevo estado tras la celebración de una fiesta familiar y ya casi no les vuelven a ver(solo los padres una o dos veces al año) hasta que son monjes con unos 22.
Es cierto que pueden renunciar a los hábitos con relativa facilidad. Lo hacen tras vivir años mucho mejor que sus familias y adquirir un nivel de conocimientos que en la vida normal no hubieran soñado alcanzar.
En los últimos tiempos destaca la afición por el estudio del inglés en los Monasterios.
Dedican mucho tiempo a la meditación. Practican como dejar su mente en blanco, al margen de los problemas que les rodean. Una vez logrado esto y para no despistarse permanecen inmóviles, sentados o tumbados o, si pasean, no apartan la vista más de un metro del lugar donde están sus pies para no distraerse. Al menos en teoría.
Otro punto a destacar es que en los templos se puede ver a fieles rezando o cantando, otros comiendo y bebiendo refrescos, hay tiendas de todo tipo e, incluso, oficinas y/o cajeros bancarios supongo que para los óbolos de los peregrinos.
Por último, a las Pagodas, Templos y Monasterios hay que entrar totalmente descalzos, sin calcetines, y las mujeres deben ir decorosamente vestidas. Ellas no pueden hacer ofrendas a Buda ya que son impuras. Este budismo y la igualdad tal y como la entendemos nosotros no se llevan muy bien. Decía Georges Orwell en su libro antes mencionado “Mis Días en Birmania” que en teoría para un budista lo peor que le puede pasar es reencarnarse en rata o rana aunque él pensaba que hacerlo en mujer tampoco era nada bueno.
Quiero dejar aquí un recuerdo muy entrañable para Joaquín al que llamábamos “la cordera” tristemente fallecido por cáncer a los 42 años, compañero de piso que fue durante un año y que era seguidor del Gurú Majarah Ji. Dedicaba todos los días un rato después de comer a meditar. Sus ronquidos reflejaban lo mucho que lograba aislarse del mundo. Por lo demás, era una persona simple y amable, amigo de sus amigos. Y un fracasado en su labor de apostolado.

EL POBRE SISTEMA EDUCATIVO Y LAS SUPERSTICIONES
La pobreza se plasma también en el limitado sistema educacional especialmente agravado en la época de los regímenes militares que nunca le prestaron la suficiente atención ni dotación.
Durante el periodo democrático se intentó potenciar el sistema educativo. En ello se estaba cuando, según he visto en algún reportaje, hubo que confinar al país por la pandemia, cerrándose los centros de enseñanza sin alternativa por sus nulas capacidades de actuación de dichos los centros y de los humildes hogares para utilizar medios informáticos.
Además, dado el alto nivel de conflictividad que hay tras el último Golpe de Estado, el Gobierno, en el momento en que escribo esto, mantiene cerrados todos los centros de enseñanza por lo que se han alcanzado 18 meses seguidos sin clases.
Esto sigue reforzando la costumbre o necesidad de que cuando una familia quiere que su hijo progrese debe entregarlo desde muy niño a los seminarios budistas y dejar que le sumerjan en esa filosofía – religión tan extrema.
La ignorancia y la falta de formación, no lo olvidemos, fomentan las supersticiones.
Enumeraré algunas de ellas:
- Las históricas reflejadas en las construcciones de Pagodas inacabadas por avisos de astrólogos o adivinos siguen de alguna forma manteniéndose.
- Se cree muy importante el día de la semana en que se nace.
– Los padres suelen poner los nombres de sus hijos en función del día de nacimiento.
- La conducción por la derecha con el volante situado también a la derecha es fruto de una superstición.
- Hace no mucho hubo un dictador que firmaba los edictos los días 9 de cada mes.
- Los nats y su forma de aplacarlos.
- La fecha de inauguración de la nueva capital.
- Se deben tocar, trabajar o “regar” las imágenes un número impar de veces. Los números pares son peores.
- Los elefantes blancos.
Ahora, en el proceso de resistencia interna contra el alzamiento militar se está produciendo un hecho a señalar. Los ciudadanos cuando convocan una manifestación cuelgan ropa de mujer en cuerdas que cruzan las vías de acceso al lugar de las protestas. Según una superstición muy arraigada da muy mala suerte pasar por debajo de ropa femenina. De esta forma muchos soldados se retraen de atacar a los insurgentes.
Jorge Ibor
Bilbao, enero de 2022.
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